De entre el conjunto de toda la documentación desclasificada por el Gobierno central sobre el intento del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, entre las trascripciones de llamadas se encuentra una conversación de uno de los hijos del general Antonio Tejero con una persona de confianza aquella noche, en la que desgranaron que figuras clave en el intento golpista, desde altos cargos militares hasta el jefe del Estado, estuvieron "detrás" pero que, en el último momento, "se rajaron" y dejaron solo a Tejero.
“Mi madre va a hablar con mi padre, porque a mi padre le han dejado atrás entero”, comenzaba desgranando y, en este punto, señaló a distintas entidades policiales e incluso reales. “Solamente lo ha apoyado (Jaime) Milans del Bosch -teniente general del Ejército de Tierra- y, al ver que no apoyaba nadie más, ni (Alfonso) Armada -segundo jefe del Estado Mayor del Ejército-, ni el rey, ni nada, estaba todo el mundo detrás, a ver…”.
En este sentido, continuó explicando a su interlocutor que Milans del Bosch lo “dejó” y que su madre, la esposa de Tejero, iba a acercarse hasta el Congreso de los Diputados “a ver si puede pasarle una cinta”: “Mi padre no se cree… no puede creerse que lo han dejado en la estacada… y voy a ir con ella a ver”.
Al tiempo, el hijo del protagonista del golpe del 23F continuó en esta conversación asegurando que su padre “se arriesgaba durante dos horas en el Hemiciclo con doscientos guardias” y que, después se “levantó” el Ejército, primero Milans del Bosch y luego “se rajaron todos los demás Capitanes Generales, pero tenía detrás a Milans del Bosch, a Armada, al rey y al del Goloso, como se llame, y todavía lo han dejado en la estacada. Hoy le han ofrecido un avión con una salida honrosa para él y su familia…”.
Preguntado por quién había sido, el hijo de Tejero dijo no saberlo: “Todavía no se puede creer que lo han dejao, por eso va mi madre a hablar con él”, reiteró por teléfono.
Las conversaciones de la esposa de Tejero
En el mismo documento de ‘Transcripción de cintas grabadas con conversaciones telefónicas con varias personas intervenidas a la esposa de Tejero’, disponible en la web oficial de La Moncloa, se recoge otra conversación de Carmen Díez Pereira, mujer del exguardia civil, en la que se recoge que el Subsecretario de la Gobernación dijo que “ellos lo que ven muy difícil” era su acceso dentro.
“Es lo que queremos todos, que lo sepa incluso Manolo Ballesteros (de la Comisaría General de Información) y yo te podíamos acompañar, pero las cosas tienen que ir por su camino. Lo primero es que tienes que grabar la cinta”, señaló su interlocutor según lo trasladado por el Subsecretario de Gobernación. “Necesito hablar con él. (…) Es que lo necesito, es que necesita saber que está solo, que no se lo cree”, continúa la esposa de Tejero.
Este cargo le pide a Carmen Díez que “no coja el teléfono” y se quede “quieta” a esperar noticias, pero la mujer le trasladó su desasosiego por la situación: “Es que me ha dicho que peligra su vida al momento”.
En otros extractos de las conversaciones recogidas en la desclasificación realizada por el Gobierno central, lamentó en distintas partes que habían dejado “solo” a su marido: “Me lo han dejado ‘tirao’ como una colilla, me lo han ‘dejao’ solo, me lo han ‘engañao’ (…) El tonto desgraciado, lo han ‘dejao’ solo, para no variar”, aseguró.
“Qué 'desgraciao', tanto amor a la patria, tanto darlo todo, mira como lo han 'engañao'. Estaría el Ejército detrás, en la cabeza, y ahora nadie ha hecho nada. (...) Le han 'dejao' como una colilla. Por dios, si es indigno. (...) Encima lo tachan de loco y de bandolero”, prosiguió según los documentos recopilados.