Los resultados de las elecciones municipales fueron malos sin paliativos para el PP. Con la pérdida de las mayorías absolutas de las que gozaban en el Ayuntamiento de la capital, en la propia Diputación y en grandes ciudades del litoral, los electores señalaron al PP el camino de un declive importante en una provincia que hasta el 24 de mayo, había sido un fortín inexpugnable del poder municipal de la derecha.

Los pactos hacen estragos en el poder municipal de la derecha
Pero si la apertura de las urnas fueron un trago amargo de digerir por los conservadores, los pactos están significando todo un Vía Crucis particular y una quincena de Pasión para los populares. La Ley de Murphy, esa que indica que algo negativo es susceptible de empeorar, se está cebando con el Partido Popular en Málaga de la mano de los pactos y acuerdos poselectorales. Aunque todavía quedan por cerrar muchos flecos de aquí al próximo sábado, el estado de muchas negociaciones en grandes ciudades y medianas señalan que el PP camina hacia una pérdida de poder real de grandes dimensiones. Y algún postre no previsto en el menú puede hallarse en el camino.

Primeras caídas de los ases de la baraja del PP
Mientras llega el día de la constitución de las corporaciones locales, el sábado próximo, uno de los ases de la baraja municipal del PP malagueño ha caído. Le seguirán otros. Este es el primero y se trata del importante consistorio de Marbella. La ciudad señera y emblema de la Costa del Sol y referencia del turismo internacional se va del lado de la izquierda y deja compuesta y políticamente sin novio a su actual alcaldesa en funciones, la popular Ágeles Muñoz.

OSP se decide finalmente
Todo estaba pendiente de la reunión del Consejo Consultivo de Opción Sampedreña (OSP), el partido independiente de San Pedro Alcántara. Finalmente este órgano ha decidido dar la alcaldía de Marbella al socialista José Bernal, y formar parte de un cuatripartito integrado por OSP, PSOE, IU y Costa del Sol Sí Puede (formación promovida por Podemos). De las 27 personas que componen el Consejo, 23 miembros votaron a favor de apoyar la propuesta de gobierno del bloque de izquierdas, y tres votaron en contra.



Correlación de fuerzas
OSP, con tan sólo dos concejales en las elecciones del 24 de mayo, uno menos que en los comicios anteriores, pero se ha convertido en la llave del gobierno en el municipio, donde el PP perdió la mayoría absoluta y se quedó con 13 ediles, seguido de PSOE (con 8), Izquierda Unida (2) y Costa del Sol Sí Puede (2).

Malas relaciones con la alcaldesa
Los independientes negociaron tanto con el PP como con el bloque de izquierdas programas de gobierno que llevaron a su Consejo Consultivo, que se han decantado por el segundo. La química entre la alcaldesa y el líder de OSP era nula por no decir pésima. El maltrato político de cuatro años y la arroganacia de la primera edil le han pasado factura en términos de no acuerdo.

Puntos de acuerdo y retos de futuro
Otros puntos coincidentes eran la renegociación de la deuda que el Ayuntamiento mantiene con la Junta de Andalucía, la paralización del deslinde con el municipio vecino de Benahavís, la instalación de espigones sumergidos, la reducción de cargos de confianza, las auditorías contables y de gestión del consistorio, la transparencia y la participación.

Malas relaciones con el PP
El pasado fin de semana ya adelantó que los principales escollos para alcanzar un pacto con el PP eran el mantenimiento de tres ediles populares que habían "perjudicado" a OSP en los últimos cuatro años, y ostentar la tenencia de Nueva Andalucía.