Los nominados a los 68º Premios Grammy ya están sobre la mesa y la carrera hacia la ceremonia de Los Ángeles del próximo 1 de febrero de 2026 deja titulares muy contundentes: Kendrick Lamar vuelve a dominar la conversación con nueve nominaciones, confirmando su lugar como la fuerza principal del rap estadounidense incluso en un año donde el hip-hop no tuvo impacto masivo en streaming como en temporadas anteriores. Tras haber arrasado en 2025 con ‘Not Like Us’, esta edición vuelve a posicionarlo como favorito real a Álbum, Canción y Grabación del Año.

Lady Gaga alcanza siete nominaciones, igualando productores como Jack Antonoff y Cirkut, mientras que el ascenso del actor y músico Leon Thomas se convierte en una de las grandes sorpresas con seis menciones, el mismo número que Bad Bunny, que regresa al “main stage” de los Grammy después de años siendo encasillado exclusivamente en categorías latinas. Y este dato es clave para industria global: por primera vez en varios ciclos, artistas latinoamericanos entran directamente en las categorías principales sin quedar relegados a su ecosistema propio.

El otro movimiento histórico es la entrada del K-Pop como actor dominante y no como anécdota. Hasta ahora, únicamente BTS había logrado presencia real, pero esta edición coloca dos temas del género compitiendo a Mejor Canción: ‘Golden’, el single principal del fenómeno KPop Demon Hunters, y ‘APT’, colaboración de Rosé (ex Blackpink) junto a Bruno Mars. La artista también suma cuatro nominaciones adicionales, mientras el proyecto cinematográfico animado obtiene tres.

Incluso Hollywood se cuela en la fiesta musical: Timothée Chalamet logra su primera nominación gracias a su papel interpretando a Bob Dylan en ‘A Complete Unknown’, ampliando el cruce entre cine, música y celebrity culture que está definiendo esta era post streaming.

Con favoritos claros, giros inesperados, pop global, rap con métrica histórica, K-Pop en validación institucional y música latina elevándose al terreno principal, los Grammy 2026 llegan con un panel que promete una de las galas más impredecibles de los últimos años. En febrero, todo se decidirá en directo desde Los Ángeles.