La muerte de Dolly Parton a los 80 años ha dejado al mundo de la música despidiendo a una de sus figuras más universales. Pero detrás de los homenajes de artistas, compañeros y millones de seguidores existe una familia que ha perdido a Dolly apenas un año después de otra ausencia especialmente dolorosa: la de Carl Dean, su marido durante casi seis décadas, fallecido en marzo de 2025.

Fue Bryan Seaver, sobrino de la cantante, quien asumió la difícil responsabilidad de comunicar públicamente su muerte. Y no fue una decisión improvisada. Según explicó, la propia Dolly le había pedido años atrás que, cuando llegara ese momento, fuera él quien apareciera ante el mundo para anunciarlo.

  • “La tristeza está en nosotros, no en Dolly”

Seaver describió la responsabilidad como una mezcla difícil de procesar entre honor, orgullo y tristeza. Sin embargo, quiso que el mensaje de despedida no estuviera dominado únicamente por el dolor.

“La tristeza está en nosotros, no en Dolly”, expresó durante el comunicado, antes de recordar la profunda fe que acompañó siempre a su tía. Para la familia, Parton “vivió en la luz” y ahora estaría “en los brazos de Jesús”.

El mensaje se convirtió también en un recorrido por una trayectoria que comenzó cuando Dolly era apenas una niña actuando en programas locales de radio y televisión y que terminaría transformándola en una de las compositoras y artistas más importantes de la historia de la música estadounidense.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  • Una carrera que abrió puertas para otros artistas

Bryan recordó que el legado de su tía no puede medirse únicamente a través de premios, ventas o canciones. Parton compuso más de 3.000 temas a lo largo de su vida, construyó una carrera cinematográfica, creó Dollywood y dedicó una parte considerable de su fortuna y notoriedad a proyectos filantrópicos.

Pero también destacó cómo Dolly utilizó su posición para abrir puertas a otros artistas y cómo, con el paso de las décadas, dejó de pertenecer únicamente al mundo del country para convertirse en alguien que parecía formar parte de las familias de millones de personas.

Canciones como ‘Jolene’, ‘9 to 5’ o ‘I Will Always Love You’ consiguieron atravesar generaciones, géneros y fronteras. Su personalidad hizo el resto.

  • La emotiva petición de Dolly Parton para su despedida

Entre todos los recuerdos compartidos por su sobrino hubo uno especialmente íntimo. Dolly había dejado instrucciones incluso sobre cómo quería descansar cuando llegara el final. Después de pasar prácticamente toda su vida bajo los focos, vistiendo algunos de los estilismos más espectaculares del entretenimiento y cargando con sus características prendas cubiertas de cristales y pedrería, Parton pidió algo completamente opuesto para sus últimos momentos.

Según relató Seaver, quería estar sobre “una cama de algodón suave”. La explicación que le dio conserva intacto ese sentido del humor con el que Dolly habló incluso de los asuntos más serios: después de haber llevado pesada pedrería durante toda su vida, finalmente se merecía descansar cómoda.

Y así, según contó su sobrino, fue como pudieron despedirse de ella.

La imagen resulta especialmente poderosa porque parece condensar las dos Dolly Parton que convivieron durante décadas: la estrella deslumbrante que hizo del exceso, el pelo imposible y los cristales una identidad propia, y la mujer que detrás de todo aquello nunca dejó de hablar de sus raíces, su familia y su fe.

Después de más de seis décadas de música y de haber perdido a Carl Dean apenas un año antes, la familia ha querido que su despedida se parezca precisamente a ella: emotiva, espiritual y con espacio incluso para una última sonrisa.

Dolly pasó toda una vida brillando. Para el final, solo pidió poder descansar.

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