Adrian Grenier no regresará en la esperada secuela de El Diablo Viste de Prada’, según informó Entertainment Weekly. El actor, recordado por interpretar a Nate Cooper, el polémico novio de Andy Sachs (Anne Hathaway), no formará parte del nuevo elenco que dará vida a la segunda parte del éxito cinematográfico estrenado en 2006.

La decisión ha generado debate entre los seguidores de la película, especialmente porque el personaje de Nate ha sido señalado en los últimos años como uno de los principales villanos de la historia. Su constante actitud crítica hacia la evolución profesional de Andy lo convirtió en blanco de memes y análisis en redes sociales, revirtiendo la percepción original que lo mostraba como una víctima del mundo de la moda. El propio Grenier admitió en 2021 que Nate fue egoísta e inmaduro, reconociendo que no supo apoyar a su pareja en su desarrollo laboral.

La secuela, actualmente en producción por 20th Century Studios, contará con el regreso de figuras clave como Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, el director David Frankel y la guionista Aline Brosh McKenna. Se espera además la incorporación del actor Kenneth Branagh, aunque los detalles de su personaje aún no han sido revelados. A pesar del entusiasmo que rodea el proyecto, aún no se ha confirmado una fecha oficial de estreno, aunque diversos medios señalan que podría llegar a los cines el 1 de mayo de 2026.

La historia original, basada en el libro de Lauren Weisberger, exasistente de Anna Wintour, retrató el duro y glamoroso mundo editorial de una revista de moda ficticia. En este entorno, Andy debía adaptarse rápidamente bajo la exigente mirada de Miranda Priestly, interpretada magistralmente por Streep, quien obtuvo una nominación al Oscar por ese papel.

La ausencia de Grenier abre paso a nuevas posibilidades narrativas y da margen a un enfoque renovado para la secuela, posiblemente más alineado con las transformaciones culturales y sociales que han tenido lugar desde el estreno de la primera película. Sin Nate en escena, los guionistas tendrán mayor libertad para explorar el crecimiento personal y profesional de Andy sin ataduras al pasado romántico que tantos conflictos generó en la primera entrega.

Con expectativas altas por parte de los fanáticos y la crítica, la secuela de El Diablo Viste de Prada’ se perfila como uno de los estrenos más esperados de 2026, en una industria cada vez más atenta a las segundas oportunidades y a las nuevas lecturas de personajes clásicos.