Las investigaciones continúan abiertas tras el devastador incendio ocurrido en el bar Le Constellation de la lujosa estación de esquí suiza de Crans-Montana, una tragedia que ha dejado al menos 40 personas fallecidas y 115 heridas tras una fiesta celebrada durante la Nochevieja. Las autoridades han confirmado que la principal hipótesis apunta a que el fuego se originó por una bengala introducida en una botella, un gesto aparentemente festivo que acabaría por acercarse demasiado al techo, incendiando el recubrimiento y cubriendo con llamas el lugar.
El comandante de la Policía cantonal, Frédéric Gisler, explicó en la rueda de prensa correspondiente a la tragedia que la prioridad absoluta es la identificación de las víctimas mortales, con el objetivo de que los cuerpos puedan ser devueltos lo más rápido posible a sus familias. Un proceso especialmente complejo y que puede durar varios días debido al estado en el que se encuentran muchos de los cuerpos, afectados por graves quemaduras.
Por el momento, las autoridades no han facilitado el número exacto de personas que permanecen desaparecidas ni cuántas se encontraban en el interior del local en el momento del incendio. Sí han confirmado, sin embargo, que entre los fallecidos hay ciudadanos extranjeros, debido a que se trataba de un punto de encuentro habitual para turistas, especialmente jóvenes que acudían a la estación alpina para celebrar las fiestas navideñas.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia se confirmó a BFMTV que al menos dos ciudadanos franceses resultaron heridos en el incendio. "Han sido atendidos de inmediato por los servicios de emergencia y los equipos consulares están en contacto permanente con las autoridades suizas", señalaron fuentes oficiales, mientras se sigue recabando información sobre posibles víctimas de nacionalidad francesa.
Asimismo, la tragedia ha golpeado con especial fuerza a Italia, que busca a seis ciudadanos desaparecidos y ha confirmado que trece italianos permanecen hospitalizados en distintos centros sanitarios. Según informaron a EFE fuentes oficiales, un total de 19 italianos se habrían visto implicados en el incendio, de los cuales tres han sido trasladados a hospitales en Milán para recibir atención especializada.
Una bengala en una botella
Las primeras investigaciones han descartado que se trate de un atentado terrorista y se centran en un artefacto pirotécnico como posible origen del fuego. Según los investigadores, una bengala dentro de una botella se habría acercado demasiado al techo del local, provocando que el recubrimiento, altamente inflamable, ardiera y propagara las llamas con gran rapidez. También se analiza si una explosión posterior pudo estar relacionada con el gas natural que circulaba por unos conductos situados en el techo, o si el establecimiento superaba el aforo máximo permitido.
Ante la magnitud de la tragedia, el gobierno cantonal de Valais decretó el estado de emergencia a partir de las 9:00 horas del 1 de enero, con el objetivo de movilizar todos los recursos disponibles y garantizar la atención a las víctimas y sus familias.
El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, calificó públicamente el suceso como una "tragedia" y anunció el aplazamiento de su tradicional discurso de Año Nuevo. "Lo que debería haber sido un momento de alegría se convirtió en un día de luto en Crans-Montana, una tragedia que ha afectado a todo el país y mucho más allá. El Consejo Federal ha recibido con consternación este terrible suceso", escribió en su perfil de X. Parmelin asumió ese mismo día la presidencia de turno del Consejo Federal y la jefatura del Estado suizo, en una jornada marcada por el luto nacional.
He visto con mis propios ojos gente quemada
Los testimonios de quienes lograron escapar con vida describen escenas de auténtico pánico. "El fuego se propagó por el techo rapidísimo", relató una de las testigos, que se identificó como Emma y Albane. Ambas consiguieron huir por una estrecha escalera antes de que las llamas alcanzaran la planta baja. "He visto con mis propios ojos gente quemada", contaba otro joven espantado por lo ocurrido.
Otras versiones señalan la posible explosión de un petardo en el interior del bar. El embajador de Italia en Suiza, Gian Lorenzo Cornado, aseguró a Sky TG24 que las autoridades locales le indicaron que el incendio se inició cuando alguien encendió un artefacto pirotécnico que prendió el techo del local.
El incendio de Crans-Montana se suma así a una trágica lista de siniestros en discotecas y locales de ocio nocturno en todo el mundo. Con 492 muertos, el incendio del club Cocoanut Grove de Boston en 1942 sigue siendo el más mortífero, y desde 1970 al menos 21 incendios han causado 40 o más víctimas mortales, recordando la importancia crucial de la seguridad en espacios cerrados.
La combinación de un espacio cerrado, una alta ocupación con capacidad para unas 300 personas en su interior y otras 40 en la terraza y materiales altamente inflamables habría favorecido la rápida propagación de las llamas y, por tanto, la tragedia en la estación de esquí suiza de Crans-Montana.
