José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes y ex secretario de organización del PSOE, está compareciendo en el Tribunal Supremo como investigado en el marco del caso mascarillas. La Fiscalía pide 24 años de prisión para el acusado, quien, este lunes, intentará desmontar la estrategia de la acusación. Por el momento, su estrategia se ha centrado en desmentir la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y a Víctor de Aldama, considerado el conseguidor y el único acusado en libertad y para el que solo se piden siete años.
Ábalos ha arranco su declaración desmintiendo un informe de la UCO referido al momento en el que conoció a Aldama. “No me acuerdo bien cuándo le conocí, nada que celebrar. Fue una presentación muy precipitada, yo subiendo al coche”, ha arrancado, “pero de lo que estoy seguro es que no fue el 31 de agosto de 2018, como dice él, porque la propia UCO dice que yo estaba en Londres". El ex número dos del PSOE ha negado la mayor y ha cargado contra la Guardia Civil.
“No sé por qué es de interés para la UCO mi vida privada. Tuvo que ser con posterioridad (conocer al empresario). Me acompañaba de escolta el hermano de Aldama y esa es la excusa de la UCO para investigar. Es una excusa, no encaja esa investigación”, ha proseguido defendiéndose. Asimismo, ha acusado al delincuente confeso de haber sustraído material de oficina oficial y de haber falsificado una carta para granjearse la confianza del entonces presidente ilícito de Venezuela, Juan Guaidó, a quien se presentó como enviado del Ministerio de Transportes.
“Hay una sustracción de un papel oficial, hay una estampación del sello y hay una carpeta del partido. Eso no se le entrega a nadie, es material de oficina y hay que devolverla. Esa carta no va firmada por mí. Cualquier correspondencia del ministro solo lleva la firma del ministro, no va sellada”, ha detallado lo que considera evidencias para demostrar la falsedad de la misiva. “Hay que ver cómo se sustrae esa carta. Nunca firmé la carta y nunca la hice. Habría que tomar represalias legales”, ha señalado a Aldama.
Relación con Koldo
Ábalos también ha detallado cómo conoció a Koldo García, su exasesor para el que piden 19 años de cárcel, y las razones por la que fue escalando su relación. “Coincido en algunos otros actos en Navarra y Madrid. Él acompañaba a Santos Cerdán y, cuando me encargaron la Secretaría de Organización y mi función fue recomponer el partido, tuve que viajar mucho y necesitaba un conductor que aguantara horarios ininterrumpidos. Me hacía falta alguien que, además de conductor, tuviera militancia y disposición plena”, ha detallado.
“Santos Cerdán me propuso a Koldo y me acompañaba 24 horas al día. Y así estuvimos meses”, ha proseguido. A partir de este momento, su relación se vuelve cada vez más estrecha. “Era conductor, hacía seguridad y una atención personal cada vez más intensa” y, cuando fue nombrado ministro, le nombró asesor “en agradecimiento a todo este tiempo, entrega y lealtad”. Posteriormente, llegaría su nombramiento como consejero de Renfe Mercancías y Puertos del Estado, el cual ha ubicado dentro de la normalidad de estos nombramientos.
“No se accede por mérito ni por capacidad. Solo se exige la confianza de quien lo nombra. Se exige nivel de información al ministro y apoyo al presidente”, ha trasladado, asegurando que no hizo “nada distinto de sus antecesores”. “Todos mis asesores estaban en consejos de administración. Eran dos consejos menores. Siempre esta cuota va para respaldo del presidente", ha ahondado.
"En todo este tiempo, en la medida que iba participando de mi intimidad y mi vida personal, genera unos vínculos singulares que incluso con otros asesores siendo amigos míos y muy conocidos con anterioridad al propio Koldo, no desarrollé en la medida en que no penetraban en ese ámbito tan personal y tan íntimo", ha terminado por explicar su estrecha relación con Koldo.
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