La boda de Maroto, que la plana mayor del PP ha querido rentabilizar para presentarse como un partido evolucionado que deja atrás su beligerancia hacia los matrimonios gays, sigue generando polémica. Ahora es el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (PNV), quien acusa al dirigente popular y su marido de saltarse la normativa para poderse casar en viernes. El reglamento municipal determina que estas celebraciones sólo se pueden hacer los sábados en horario de mañana y de tarde. "No se hicieron las cosas bien", sentencia en declaraciones a Onda Vasca, recogidas por Europa Press. Y añade: "No entiendo que por el hecho de que seas concejal o exalcalde te puedas saltar la regla que afecta al resto de ciudadanos".

Según ha denunciado Urtaran, Maroto había pactado antes de dejar la Alcaldía que su boda se celebrase el 18 de septiembre, "fuera de horario". "Esto fue una excepción que el anterior Ejecutivo aceptó. El señor Maroto había acordado antes de dejar la Alcaldía celebrar la ceremonia de su matrimonio el viernes 18 fuera de horario; había realizado todas las invitaciones, el restaurante reservado... cuando nosotros llegamos a la Alcaldía nos encontramos con que tenía todo ya preparado", reprocha impotente.

El nuevo equipo de gobierno no aceptará "ninguna excepción" más al reglamento y así se lo trasladará este mismo lunes a sus compañeros, en la junta de portavoces. "Si las reglas están para cumplirlas el primero que debe hacerlo es un señor que ha sido alcalde de la ciudad. No lo hizo así, no comparto esa decisión, pero no quiero generar otro foco de tensión política", concluyó.