La inteligencia artificial generativa se ha integrado con rapidez en la relación de los españoles con sus finanzas. Más del 70% de quienes utilizan este tipo de tecnología en España la emplea para gestionar cuestiones económicas y un 44% lo hace al menos una o dos veces al mes. Así lo recoge un nuevo informe de McKinsey & Company, centrado en el impacto de la IA en el sector bancario a escala global.

¿Cómo la IA está transformando la banca en España?

Según el informe, los principales usos de la IA generativa en España están relacionados con la comparación de servicios bancarios, la comprensión de productos financieros y la búsqueda de orientación en materia de inversión. Estas funciones se han convertido en un apoyo habitual para tomar decisiones que antes requerían acudir directamente a una oficina o consultar a un gestor.

El impacto va más allá del uso puntual. Entre los usuarios que han abierto una nueva cuenta bancaria en los últimos dos años, alrededor del 26% reconoce haber utilizado la IA generativa para decidir con qué entidad quedarse. Además, el 95% de ellos cree que este tipo de herramientas “influirán en la elección de su banco en el futuro”.

Un conocimiento amplio de la inteligencia artificial y sigue en crecimiento

España se sitúa entre los países con mayor nivel de conocimiento sobre la IA generativa. El 92% de los consumidores encuestados afirma saber qué es esta tecnología, lo que coloca al país en el tercer puesto de los siete mercados analizados, por delante de Estados Unidos y solo por detrás de Brasil e India.

Más de la mitad de los consumidores españoles ya ha utilizado la IA generativa en el ámbito financiero. El uso es especialmente frecuente entre los más jóvenes, que lideran la adopción y la integración de estas herramientas en su rutina.

De hecho, el experto Martí Riba destaca que “el uso de la inteligencia artificial generativa en el ámbito financiero se está normalizando con una rapidez sorprendente, especialmente en España donde la adopción y uso se sitúan en niveles altos”.

Aunque el 74% de los usuarios recurre a aplicaciones generalistas externas, como ChatGPT, seis de cada diez preferirían utilizar herramientas de IA desarrolladas por su banco principal. Para Riba, esta preferencia es “una señal de confianza como motor de crecimiento” y también “una oportunidad para el sector”.

8 de cada 10 empresas ya usan la inteligencia artificial en al menos una de sus funciones o áreas de interés

La paradoja de la personalización de la IA en la banca

La confianza aparece como un elemento central en la adopción de la IA. Dos de cada tres usuarios aseguran que confiarían más en su banco habitual para ofrecer servicios basados en inteligencia artificial. Al mismo tiempo, un 56% estaría dispuesto a usar aplicaciones externas si su entidad no pusiera estas funciones a su disposición.

El informe señala que la privacidad y la calidad de la información son algunos de los principales retos. Los usuarios mencionan la protección de datos, las respuestas demasiado genéricas y la falta de confianza como los puntos de fricción más habituales. Esta situación da lugar a lo que el estudio define como la “paradoja de la personalización”: cuanto mayor es el valor que aporta la IA, mayor es también la preocupación por el uso de los datos personales.

IA o atención humana, una elección abierta

Pese al avance de los asistentes virtuales, la atención personal sigue teniendo peso. Más de un tercio de los usuarios españoles estaría dispuesto a esperar más de 30 minutos para hablar con una persona antes que interactuar con un asistente de IA. En cambio, un 31% preferiría comunicarse de inmediato con una máquina en lugar de esperar menos de un minuto para ser atendido por un agente humano.

El estudio concluye que la convivencia entre tecnología y trato personal marcará la evolución de la banca en los próximos años, en un escenario donde la IA ya forma parte de las decisiones financieras cotidianas de muchos españoles.