Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en España y su detección temprana resulta clave para evitar episodios graves como infartos o ictus. En este contexto, el acceso ágil a una primera consulta con el cardiólogo puede marcar la diferencia entre una intervención a tiempo y un desenlace con graves consecuencias para la salud del paciente.

La cardiología es una de las especialidades con mayor impacto en la salud pública, tanto por su relación directa con la mortalidad como por el elevado peso de la cronicidad. Por ello, los tiempos de espera para una primera consulta con el especialista se convierten en un indicador clave para evaluar la capacidad de respuesta y la eficiencia del sistema hospitalario.

Agilidad en la atención en consultas de cardiología

En la Comunidad de Madrid, a partir de los últimos datos disponibles facilitados por el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) correspondientes al mes de noviembre, se observa una notable variabilidad entre centros en cuanto a agilidad en la atención en consultas de cardiología.

Entre los hospitales de alta complejidad de la región, la menor espera corresponde al Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (FJD), con un tiempo medio de 11,95 días. Se trata del mejor dato entre los centros de su categoría y el tercero si se suman también los hospitales de media complejidad, lo que refuerza su posición como uno de los hospitales más eficientes en el acceso a la atención cardiológica.

Tras la FJD se sitúan entre los grandes hospitales de referencia madrileños por debajo del mes de espera: el Hospital Clínico San Carlos con 16,07 días; seguido por el Ramón y Cajal, con 22,5 días; y el Gregorio Marañón con 25,45. Por encima del mes de espera registran el Hospital de la Princesa, con 33,88 días, y el Hospital 12 de Octubre, con 39,83 días. Cierran la lista el Hospital Universitario La Paz, con 44,59 días, y el Puerta de Hierro Majadahonda, que presenta la mayor demora del grupo, con 78,19 días de espera media para una consulta de cardiología.

Media complejidad, menor presión asistencial

En el caso de los hospitales de media complejidad, los tiempos de espera tienden a ser más reducidos, -ya que atienden un menor volumen de pacientes y casos menos complejos-, aunque también se observan diferencias notables entre centros. El menor plazo corresponde al Hospital Severo Ochoa, con 9,5 días, el mejor dato de toda la red hospitalaria madrileña en cardiología. Le siguen el Hospital de Torrejón, con 15,02 días, y el de Fuenlabrada, con 19,22 días.

En un rango en torno a las tres semanas se sitúan el Hospital General de Villalba, el Infanta Leonor, el Rey Juan Carlos, el Príncipe de Asturias y el Infanta Sofía, todos ellos con esperas ligeramente superiores a los 20 días. Por encima del mes aparecen el Hospital Universitario Fundación Alcorcón, el Niño Jesús, el Hospital de Getafe y el de Móstoles. El mayor tiempo de espera dentro de este grupo corresponde al Hospital Gómez Ulla, con 46,66 días.

La rapidez como factor clave en una especialidad crítica

En lo que respecta a cardiología, la Comunidad de Madrid continúa siendo una de las regiones con mayor volumen de demanda para una primera consulta en esta especialidad. Según los últimos datos del Sistema de Listas de Espera (SISLE) correspondientes a junio de 2025, 14.803 personas permanecen en lista de espera para acudir al cardiólogo en la región, lo que supone una tasa de 2,08 pacientes por cada 1.000 habitantes.

A pesar de la elevada presión asistencial, Madrid registra tiempos de espera inferiores a la media nacional, con una demora de 43 días, lo que supone 21 días menos que el promedio del conjunto del país, situado en 64 días. Por delante de Madrid, en términos de menor espera tan solo se sitúan La Rioja, con 22 días, y Murcia, con 35 días, aunque en ambos casos la presión asistencial es muy inferior. Tras Madrid se encuentran Baleares y Cantabria, ambas con una espera media de 44 días. En el extremo opuesto, los mayores tiempos se concentran en Canarias, donde la demora alcanza los 73 días, Cataluña, con 75 días, y Andalucía, con 68 días, todas ellas por encima de la media del Sistema Nacional de Salud.

Evolución favorable de las consultas externas en Madrid

Las consultas externas constituyen una de las principales puertas de entrada al Sistema Nacional de Salud, especialmente en comunidades con una elevada presión asistencial. En una región que supera los siete millones de pacientes, el análisis de los tiempos de espera en consultas externas permite evaluar no solo el comportamiento puntual de determinadas áreas clínicas, sino también la tendencia global del sistema en términos de accesibilidad y eficiencia.

Los últimos datos del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), correspondientes a noviembre, reflejan una evolución positiva en la gestión de las consultas externas en la Comunidad de Madrid. La demora media para una primera cita con el especialista se redujo hasta los 64,83 días, frente a los 68,60 registrados en octubre. Se trata de un descenso cercano a los cuatro días, que eleva a 14 la reducción acumulada desde agosto. En noviembre también disminuyó el número de personas en espera estructural, que pasó de 733.359 a 728.632 pacientes. Un volumen que, aunque sigue siendo elevado, apunta a una mayor capacidad de absorción del sistema.