La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) celebra este martes su 25 aniversario con la presentación de un libro que recoge los momentos capitales de un cuarto de siglo de lucha por los derechos de este colectivo, el mejor valorado por los ciudadanos, según el CIS, pero aún con un camino por recorrer en reivindicaciones laborales.

"Guardias civiles, ciudadanos uniformados en busca de derechos", es el título del libro, con un prógolo escrito por el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y que la asociación representativa, mayoritaria en este Cuerpo, presenta este martes, en el Auditorio Marcelino Camacho de Comisiones Obreras, en Madrid.

La difícil relación con los Gobiernos de España

El libro narra los orígenes de la asociación, que sufrió persecución y encarcelamiento de sus líderes;  la crisis interna y el inicio de una nueva etapa en 2008, cuando la organización se propuso "empezar desde cero" con unos "objetivos claros"; la relación, algunas veces difícil, con los Gobiernos de España, capítulos en los que no escapa de las duras críticas Rodríguez Zapatero y su entonces ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba, a pesar de que la asociación reconoce que fue precisamente el expresidente socialista quien permitió la etapa de mayor apertura en este Cuerpo, con el derecho de asociación y manifestación.

En el capítulo IV el libro narra así el comienzo de las relaciones con el Gobierno socialista: "Si hay una figura que marcó las relaciones entre AUGC y el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en su segunda etapa (2008-2011), ésta fue la de Alfredo Pérez Rubalcaba, protagonista sin duda de un periodo que se había iniciado en 2004 de una forma prometedora y que la realidad se encargaría, una vez más, de desmentir, como analiza el secretario general de AUGC: 'El gobierno socialista era, por su idiosincrasia o cultura organizacional, más proclive a la negociación con los trabajadores, y en ese marco entramos nosotros. En el primer periodo, las reuniones con el Ministerio del Interior, con el jefe de gabinete, con los colaboradores directos del Ministerio y con el director general de la Guardia Civil eran fluidas. Yo me sentía allí como si estuviera en mi casa, y le llamaba por su nombre de pila a muchos de ellos, aunque a la hora de la verdad finalmente se pusieron duros'". 

Los atentados de ETA y la falta de medios

Los momentos más doloros, con la muerte de compañeros, en atentados de ETA contra casas cuartel, como la de Legutiano, en 2008, o la comandancia de Burgos, en 2009, también son recordados en este libro, que hace un recuento de los expedientes disciplinarios a representantes de la asociación, la falta de medios con la que los guardias realizan cada día su trabajo, el acuerdo de la equiparación salarial entre todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y las reivindicaciones aún por cumplir, como el derecho a la sindicalización y el fin del Código Penal Militar que se aplica actualmente a los guardias civiles.