La misión Artemis II ya encara su fase decisiva. Tras completar su viaje alrededor de la Luna, la tripulación de la cápsula Orión se prepara para culminar una de las maniobras más delicadas de toda la expedición: el regreso a la Tierra. La reentrada atmosférica, el posterior amerizaje en el océano Pacífico y el operativo de rescate desplegado por la NASA y la Marina de Estados Unidos pondrán el broche a una misión clave para el futuro del programa lunar estadounidense.

A bordo viajan Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, los cuatro astronautas que han protagonizado una misión llamada a marcar un paso decisivo en la nueva etapa de exploración tripulada más allá de la órbita terrestre baja. El amerizaje de Orión está previsto frente a la costa de San Diego en torno a las 20:07, hora del Este de Estados Unidos, del viernes 10 de abril, es decir, a las 02:07 de la madrugada del sábado en la España peninsular. En España, además, podrá seguirse en directo gracias a la cobertura especial preparada por RTVE.

La reentrada de Artemis II, el momento más peligroso de toda la misión

La parte más comprometida del aterrizaje de Artemis II llegará cuando la cápsula Orión vuelva a entrar en la atmósfera terrestre. En ese instante, la nave viajará a unos 38.400 kilómetros por hora, una velocidad que resume la exigencia física y técnica de esta maniobra.

Secuencia de entrada de la cápsula Orión de Artemis II. NASA

Secuencia de entrada de la cápsula Orión de Artemis II. NASA

Durante la reentrada, la parte inferior del escudo de la cápsula soportará las temperaturas más extremas de toda la misión. El blindaje térmico tendrá que resistir cerca de 2.760 grados centígrados, aproximadamente la mitad de la temperatura de la superficie del Sol. Ese dato permite medir la violencia del proceso al que se someterá la nave en su vuelta a la Tierra.

Por eso, tanto la reentrada como el posterior amerizaje están considerados como el tramo más peligroso de Artemis II. En esos minutos finales, el margen de error es mínimo y cada sistema debe responder con precisión para garantizar la seguridad de la tripulación.

La cápsula no solo cae: antes ajusta su camino a la Tierra

En su última jornada completa en el espacio, la tripulación de Artemis II continuó preparando el regreso mientras la nave se encontraba ya a unas 237.115 kilómetros de la Tierra. Antes de la reentrada, los astronautas repasaron los procedimientos de amerizaje, revisaron la última información meteorológica y el estado del dispositivo de recuperación, además de ejecutar una nueva maniobra de corrección de trayectoria para afinar el camino de Orión hacia la atmósfera terrestre.

Esa maniobra resulta clave porque permite ajustar con precisión la ruta de la cápsula antes del descenso final. La operación forma parte de la secuencia técnica que debe garantizar que Orion llegue alineada a la reentrada y al punto previsto de amerizaje frente a la costa de San Diego.

Cuánto dura la secuencia final del aterrizaje de Orión

El regreso de Orión no será una maniobra instantánea. Desde la separación del Módulo de Servicio Europeo hasta el contacto con el océano, la secuencia completa dura unos 42 minutos.

Según el plan previsto por la NASA, el módulo de servicio se separará en torno a las 19:33 horas EDT, unos veinte minutos antes de que la cápsula alcance la parte alta de la atmósfera al sureste de Hawái. Apenas unos minutos después, en torno a las 19:37, Orión ejecutará un último ajuste de trayectoria antes de iniciar una serie de maniobras de giro para alejarse con seguridad del hardware desprendido.

La agencia espacial estadounidense lleva años ensayando esta fase porque concentra varias maniobras críticas en muy poco tiempo. Todo debe ejecutarse con una secuencia precisa para que Orión llegue al mar en las condiciones previstas y permita activar de inmediato el operativo de rescate.

Un apagón de comunicaciones en pleno descenso

Uno de los momentos más delicados del regreso llegará cuando Orión descienda desde unos 122 kilómetros de altitud y atraviese una fase prevista de apagón de comunicaciones de unos seis minutos. En ese punto, el plasma generado alrededor de la cápsula por el intenso calentamiento impedirá temporalmente el contacto con la nave.

Durante esa fase de máxima exigencia térmica, la tripulación está llamada a soportar hasta 3,9 G en un perfil nominal de aterrizaje. Es decir, casi cuatro veces su propio peso, en uno de los tramos más duros de toda la maniobra de regreso.

Así frenará la cápsula Orión antes del amerizaje en el Pacífico

Tras superar la parte más agresiva de la reentrada, la cápsula irá reduciendo progresivamente su velocidad hasta preparar el despliegue de los paracaídas. La secuencia final de frenado comenzará después del apagón de comunicaciones, cuando Orión expulse la cubierta de su compartimento delantero y active su sistema de descenso.

Secuencia de paracaídas de la cápsula Orión de Artemis II. NASA

Secuencia de paracaídas de la cápsula Orión de Artemis II. NASA

Primero desplegará los paracaídas drogue a unos 6.700 metros de altitud. A continuación, abrirá sus tres paracaídas principales en torno a los 1.800 metros, una maniobra clave para estabilizar la cápsula y reducir la velocidad antes del impacto sobre el agua.

Finalmente, Orión tocará el océano Pacífico a una velocidad cercana a los 30 kilómetros por hora, en una maniobra conocida como amerizaje. Lejos de ser un simple aterrizaje sobre el agua, se trata de una operación calculada al detalle para evitar daños en la cápsula y proteger a los astronautas en el momento más sensible del regreso.

Cómo será el rescate de los astronautas tras caer al océano

Una vez que la cápsula toque el agua, se pondrá en marcha un dispositivo coordinado entre la NASA y la Marina de Estados Unidos. Helicópteros, embarcaciones y buzos especializados se desplegarán en la zona para asegurar el entorno, estabilizar la cápsula y garantizar una salida segura de los astronautas.

Tal y como ha explicado Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de la NASA, este instante es uno de los más delicados de toda la misión: “El momento que podría ser el más complejo es esperar el amerizaje después de que el vehículo entra en la atmósfera”.

Uno de los elementos esenciales del rescate será la instalación de una plataforma inflable conocida como “porche delantero”, diseñada para facilitar la evacuación desde la escotilla de Orión. Una vez asegurada la cápsula, los astronautas serán extraídos uno a uno y trasladados al buque encargado de la recuperación.

Aterrizaje de la cápsula Orión de Artemis II. NASA

El USS John P. Murtha, clave en la vuelta a casa de la tripulación

El buque que se encargará de recoger a los astronautas será el USS John P. Murtha, pieza central del operativo desplegado para traerlos de vuelta. Cuando Orión americe, los equipos embarcados asegurarán la zona, asistirán a la tripulación y activarán el protocolo de atención médica inmediata.

Según el plan de la NASA, en las dos horas posteriores al amerizaje la tripulación será extraída de la cápsula y trasladada en helicóptero hasta el buque. Una vez a bordo, los cuatro astronautas recibirán las primeras evaluaciones médicas postmisión antes de volver a tierra firme y embarcar en un avión con destino al Centro Espacial Johnson, en Houston.

Después, los equipos técnicos iniciarán también la recuperación de la propia cápsula Orión, que será asegurada y trasladada para su análisis posterior. Ese material será fundamental para revisar el comportamiento de la nave en una operación real de regreso desde el entorno lunar.

Victor Glover pone voz al final de una misión histórica

Durante el viaje de vuelta, el piloto de la misión, Victor Glover, trasladó a los medios desde el espacio que la tripulación estaba deseando compartir con el mundo todo lo que ha visto durante esta expedición. La frase introduce una dimensión más humana en una misión marcada por la complejidad técnica y el simbolismo del programa Artemis.

En su última jornada completa en el espacio, además, la tripulación arrancó la mañana con la canción Lonesome Drifter, de Charley Crockett, mientras la nave seguía acercándose a la Tierra. Un detalle revelador del clima con el que los astronautas afrontaban las horas previas al regreso.

Por qué el aterrizaje de Artemis II es decisivo para el futuro de la NASA

El regreso de Artemis II será mucho más que el final de un viaje alrededor de la Luna. La maniobra permitirá comprobar en condiciones reales cómo responden la cápsula Orión, su escudo térmico, la secuencia de descenso y todo el dispositivo de rescate desplegado en el Pacífico.

Además, el análisis posterior de la nave y de todos los datos recogidos durante el descenso será determinante para las siguientes fases del programa. El comportamiento de la cápsula en esta misión servirá para validar procedimientos que serán imprescindibles en futuras expediciones, especialmente en el camino hacia Artemis III.

Lo que está en juego, por tanto, no es solo completar con éxito el viaje de cuatro astronautas. También es demostrar que el regreso desde el entorno lunar puede ejecutarse con seguridad y precisión en una misión tripulada, un paso clave para el futuro inmediato de la exploración espacial.

RTVE seguirá en directo desde España el regreso de Artemis II

En España, el regreso de Artemis II contará además con una cobertura especial de RTVE. La corporación pública ha preparado un seguimiento informativo de la reentrada a la Tierra de la nave Orión y de su posterior amerizaje en el océano Pacífico.

La 1, el Canal 24 Horas y RTVE Play emitirán un especial informativo presentado por Lorenzo Milá en la madrugada del viernes 10 al sábado 11 de abril, a partir de la 1:00 horas. Un despliegue que permitirá seguir desde España uno de los momentos más delicados y significativos de toda la misión.

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