El humorista gráfico Antonio Fraguas, más conocido como "Forges", murió hoy en Madrid, a los 76 años, a causa de un cáncer de páncreas, informaron fuentes familiares al diario El País. Forges murió esta madrugada en la clínica de la Fundación Jiménez Díaz, tras combatir con la enfermedad que le había sido diagnosticada en febrero de 2017.

Era uno de los mejores humoristas gráficos españoles. Su apodo de "FORGES" es la traducción al catalán de su primer apellido. Tradujo su apellido al catalán, Forges, porque durante el franquismo, no se veía bien ser funcionario y humorista. Su primera viñeta la publicó el diario Pueblo en mayo de 1964, pero no empezó a ser conocido hasta su llegada al diario Informaciones (1967-79). 

Forges comenzó la carrera de Telecomunicaciones, estudios que dejó ya que trabajaba desde los 14 años en TVE, donde fue técnico, mezclador de imagen y coordinador, hasta que en 1973 pidió una excedencia para dedicarse de lleno al humor gráfico. A lo largo de su carrera profesional, el humorista plasmó su visión de la realidad en publicaciones como Hermano Lobo, La Codorniz, El jueves, Pueblo, Informaciones, Diario 16, El Mundo o El País, periódico en el que publicó sus viñetas durante los últimos 23 años. No ha fallado a su cita ni este jueves en el que lamentamos su muerte. El diario El País recoge su última viñeta, en la que critica con su genial ironía la inoperancia política.

El País lo retrata en su obituario como "el humorista que mejor ha retratado el último medio siglo de la historia de España" y destaca que "supo plasmar con ternura e ironía la evolución de una sociedad que pasó del desarrollismo franquista de sus primeros dibujos al mundo hipertecnológico de su última etapa".

Antonio Fraguas De Pablo había nacido en Madrid, el 17 de enero de 1942, en una familia numerosa -era el segundo de 9 hermanos- de madre catalana y padre gallego, el también humorista y periodista, Antonio Fraguas Saavedra, a quién le planteó que quería ser "dibujante de chistes en serio".

Su padre, que no puso objeciones a su vocación, solo le pidió que fuera original. "Que se reconozca un dibujo tuyo a quince metros", le dijo. De ahí esos bocadillos de perfiles negros muy gruesos de sus viñetas, o sus "forgendros", llenos de palabras imposibles e inventadas. Algunas de ellas, como "muslamen" o "bocata", saltaron de sus dibujos al lenguaje de la calle y después al diccionario de la Real Academia.

En una entrevista a su llegada a El País se definió como medio gallego y medio catalán, nacido por accidente en Madrid, y del Athletic de Bilbao. “Somos un conjunto de pueblos bocazas. La cuenca mediterránea se distingue por eso. Somos ruidosos, charlatanes, largones, chamulleros y farfulladores. La fuerza se nos va por la boca por mucho que hinchemos las narices”, añadió. 

Cuenta con varios galardones como el Premio Nacional de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón (2013) o las Medallas de Oro al Mérito del Trabajo (2007) y al Mérito de las Bellas Artes (2011). Además fue catedrático de Humor por la Universidad de Alcalá de Henares (1997) y Doctor Honoris Causa.

Miembro de honor del Colegio de Periodistas de Cataluña, en 2014 la Biblioteca Nacional y Correos imprimieron una colección de sellos con sus viñetas como parte de una nueva serie filatélica dedicada al humor gráfico.

Ha colaborado en programas de televisión y radio, además de escribir una treintena de libros y dirigir dos películas"País, S.A."(1975) y "El bengador gusticiero y su pastelera madre"(1977), y cuatro series humorísticas de televisión, la última, Deformesemanal (1991), en Telemadrid.

Su humor inciso e inteligente recoge lo absurdo y contradictorio en la sociedad española y sus originales personajes derrochan la misma humanidad y talento que su autor, comprometido en la defensa de la dignidad del ser humano. Sus 'blasillos', 'marianos' y 'conchas', funcionarios profundos, beatas o náufragos perdidos son reconocidos por varias generaciones de lectores después de que haya publicado sus viñetas diarias, e ininterrumpidamente, durante 50 años.