Bad Bunny convirtió este pasado domingo el Half Time de la Super Bowl en una fiesta latina. El folclore puertorriqueño, acompañado de una puesta en escena costumbrista, inundó el Levi’s Stadium, un estadio situado en Santa Clara, California. Uno de los elementos más significativos del espectáculo fue la recreación de La Marqueta, el histórico mercado de Harlem que durante décadas ha sido un refugio cultural para la comunidad latina. Este espacio, cargado de identidad y tradición, simboliza la mezcla de sabores, sonidos y vínculos que han unido a generaciones de inmigrantes hispanos en Nueva York.
En el escenario, la recreación incluyó una barbería de estilo cubano y distintos comercios, un entorno en el que Bad Bunny interpretó NUEVAYoL mientras rendía tributo a la cultura urbana y al aporte de los latinos en Estados Unidos, representados por barberos, propietarios de food trucks, joyeros y vendedores ambulantes. Nacida en la década de 1930 en East Harlem, La Marqueta se consolidó como un lugar de referencia para puertorriqueños, dominicanos y otros latinoamericanos que encontraron allí una conexión directa con sus raíces y un pedazo de hogar lejos de su país de origen.
En paralelo, el arranque del show situó a Bad Bunny en un paisaje inspirado en campos de caña de azúcar, con una luz de atardecer casi cinematográfica y una galería de símbolos cotidianos: jíbaros con pava (el sombrero de paja tradicional), viejitos jugando dominó y hasta un puesto de piraguas (hielo raspado) que parecía más propio de una tarde en la isla que de la maquinaria perfecta de la NFL.
En el centro del show apareció también una “casita” en miniatura, evocando esa estética de hogar-barrio que Bad Bunny ya había convertido en icono en su universo escénico. Y cuando parecía que ya estaba todo dicho, el show se permitió el giro más surrealista (y más boricua en espíritu festivo): una boda real en pleno descanso. El escenario se transformó en una especie de plaza al aire libre, con músicos y baile alrededor, y hubo incluso tarta de boda; Bad Bunny actuó como testigo y firmó el acta. Lo que en otras manos habría sido un “sketch” para redes, aquí funcionó como idea: convertir el estadio en barrio, y el barrio en acontecimiento global.
El homenaje al reggaeton
Sin embargo, el guiño que menos inadvertido ha pasado durante la actuación ha sido el claro homenaje al reggeaton primigenio que Bad Bunny tradujo en un breve remix de varios himnos del género antes de entonar EoO.
Y es que el puertorriqueño enlazó Pa que retozen de Tego Calderón, Dale don Dale, de Don Omar, Gasolina de Daddy Yankee y Esta Noche de Travesuras de DJ Nelson y Héctor el Father en una sola intro. Todos ellos referentes del reggeaton de prinicipios de los 2000 y cuyo legado han continuado figuras del género moderno como el propio Bad Bunny. Este momento del show del Half Time de la Super Bowl ha sido uno de los más aplaudidos por reivinidcar la música latina y recordar el lugar que merecen dentro de la industria musical los "padres del reggaeton".
"Ahora todos quieren ser latinos, pero les falta sazón", añadía también el puertorriqueño durante su espectáculo en San Francisco, reivindicando duna vez más que América no es solo Estados Unidos, y que son los y las latinas quienes han construido un legado cultural irremplazable en Norteamérica, especialmente a través de la música y los ritmos folclóricos.
Bad Bunny cantando “EoO” en el #SuperBowlLX con una intro donde suena:
— Archive Bad Bunny Fan (@ArchiveBenito) February 9, 2026
“Pa Que Se Lo Gozen” de Tego Calderón
“Dale Don Dale” de Don Omar
“Noche de Travesuras” de Hector El Father
“Gasolina” de Daddy Yankee pic.twitter.com/EiY32oJiPc
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