A Helena Resano (Pamplona, 1974) le gustan los retos. Fue la sustituta de Letizia en el Telediario de La 1 cuando esta anunció su compromiso con el entonces Príncipe de Asturias; poco después dejó la seguridad de TVE para sumarse a la aventura de una cadena recién nacida, laSexta, donde se ha convertido en el rostro más veterano de sus informativos. Ahora da un nuevo giro a su carrera con la publicación de 'Las rutas del silencio' (Espasa), una novela inspirada en su propia familia en la que reconstruye el periplo de una mujer navarra en la posguerra, desde Falces hasta Biarritz.

El salto a la ficción, sin embargo, no nace de una vocación repentina, sino de una historia que, como ella misma cuenta, terminó encontrándola. “Sin saberlo, tenía una historia esperándome”, nos explica Resano a un grupo de periodistas, reunidos para la ocasión en Biarritz, donde transcurre gran parte de la novela. Fue un "regalo", segun sus palabras, de Jean François Resano, un ciudadano francés que contactó con ella a través de Instagram pidiéndole ayuda para poder rastrear sus orígenes. Le explicó que había podido localizar a su tatarabuelo en Falces (Navarra), donde nació el padre de la presentadora. Este hombre había fundado la empresa de transportes Resano, vendida a DHL en 2020.

"Esos camiones que yo había visto miles de veces en las autopistas francesas cuando cruzábamos la frontera escondían, sin yo saberlo, una historia profundamente personal", asegura la autora. Sucedió aproximadamente un año después de morir su padre, quien había investigado el origen de su familia con los medios de los que disponía, "que eran pocos", puntualiza. 

Este libro me ha regalado muchos momentos, otra vez, con mi padre”, reconoce emocionada. Y es que su vida y la de su madre han inspirado a los padre de Amalia, la protagonista de su novela. "Sé que esta historia le habría encantado", subraya.

La novela no es autobiográfica, todo es ficción, pero sí recoge el sentir de "una generación que lo pasó muy mal después de la Guerra Civil, con muchas carencias y que supieron labrarse un futuro ellos solos". Al hablar de sus madres y abuelas, reivindica a “mujeres que han tirado para adelante en todas las circunstancias” y cuya ambición no respondía tanto al éxito individual como a la necesidad de sostener a toda la familia.

Biarritz, un lugar de escapada para Helena Resano y también para su protagonista

Biarritz no solo es uno de los escenarios principales de la novela, sino también un lugar al que Resano regresa con frecuencia para volver a ser una ciudadana anónima. “Aquí no me reconoce nadie”, comenta, casi con alivio, al hablar de un destino al que se escapa siempre que puede, lejos del foco mediático. Ese vínculo personal se refleja en la novela, donde Biarritz aparece como un espacio de oportunidad.

Portada Las rutas del silencio, de Helena Resano

La protagonista es Amalia, una joven marcada por la escasez y las limitaciones de la posguerra, que no eran solo económicas. Frente a ese horizonte estrecho, lucha por abrirse camino: no quiere limitarse a sobrevivir, sino crecer, decidir y dirigir su propio destino, en un contexto que apenas dejaba margen para ello. De la nada, acaba montando una empresa familiar de transportes que crece hasta convertirse en una multinacional. Sin embargo, la tragedia y el pasado la persiguen.

“En todas las épocas, incluso ahora también, una mujer ambiciosa está mal vista”, apunta la autora, en una reflexión que conecta la posguerra con el presente. Mientras "un hombre ambicioso es un triunfador, cuando es una mujer se la ve poco menos que sibilina, traicionera, una trepa", añade.

Cartas a una hija

El relato se despliega en dos tiempos. Por un lado, la historia de Amalia en los años cuarenta y cincuenta; por otro, la de su hija Esther, que décadas después reconstruye el pasado familiar a través de unas cartas que le ha dejado su madre, ya fallecida. Ese recurso permite a la autora explorar el peso de lo no dicho y cómo los silencios pueden condicionar a la siguiente generación. 

Escribo cartas a mi hija desde que supe que estaba embarazada”

El género epistolar tiene en el caso de Helena una significación muy especial. “Escribo cartas a mi hija desde que supe que estaba embarazada”, explica. Aunque todavía no se las ha entregado, ese gesto íntimo de memoria y transmisión dialoga directamente con la estructura de la novela.

Resano reconoce que escribir una novela no estaba en sus planes, aunque lleva toda la vida escribiendo. “Me parecía una locura”, admite. Esta vez, sin embargo, la historia encontró su forma. “No sé por qué, pero esta vez salía”, explica sobre un proceso de escritura.  Su forma de narrar, marcada por su trayectoria en televisión, es también visual. “Me imagino las escenas en la cabeza”, dice, y reconoce que el texto fluye “pensando en imágenes”.

Más allá de la reconstrucción histórica, ‘Las rutas del silencio’ plantea cuestiones que atraviesan generaciones: la ambición, el desarraigo, el amor, el poder o la herencia emocional. “El amor es el motor de la historia”, asegura la autora, que insiste en que no habla solo de relaciones sentimentales, sino también de vínculos familiares, cuidados y decisiones difíciles.

Con esta primera novela, Helena Resano amplía su trayectoria sin abandonar del todo la mirada de periodista. Sigue contando historias, pero esta vez desde la ficción y desde un lugar más personal. La incursión en la narrativa no parece, en todo caso, un paréntesis. La presentadora reconoce que le ha cogido gusto y avanza que ya está trabajando en una nueva novela.