El presidente riojano Pedro Sanz inaugurando el Centro Joven y la Ciberteca de Villamediana.



Tomás Ramírez, párroco de Arnedo, se ha cansado de los desplantes del presidente riojano, Pedro Sanz, que lleva años negándole el saludo. Todo empezó hace una década, cuando el dirigente del PP inauguró una residencia de ancianos en la localidad y rechazó darle la mano al cura. Cuando este le pidió explicaciones, Sanz le contestó que "yo no llevaba sotana como los curas buenos y que me metía en política...". En las fiestas locales, la pasada semana, el presidente riojano repitió su actitud, lo que ha provocado que Ramírez publicara una carta abierta al político en la hoja parroquial que ha revolucionado a la localidad riojana.

Tomás Ramírez lleva 14 años como párroco de Arnedo. Antes lo fue de Santo Domingo por 18 años y también de Albelda otros 12. Y ha sido ahora cuando ha saltado a la fama por su carta titulada 'Cada uno en su sitio', en la que advierte a Pedro Sanz que "ya no es bienvenido en nuestra parroquia".

"Los curas buenos"
La polémica nació este viernes, durante las fiestas de San Cosme y San Damián, cuando Pedro Sanz volvió a negarle el saludo ante la intermediación de un compañero de parroquia. "Sí, ha sido la gota que ha colmado el vaso", explica Ramírez al diario La Rioja. Esta vez, el sacerdote pudo escuchar como Sanz se negaba a saludarle diciendo: "Estas cosas son inamovibles: cada uno en su sitio está bien". Todo empezó hace ya una década, "cuando el presidente inauguró la reforma de la residencia de ancianos hace unos diez años, me negó la mano; cuando le pedí explicaciones lo único que me dijo es que yo no llevaba sotana como los curas buenos y que me metía en política...".

Desplante tras desplante
El sacerdote asegura que la historia se ha repetido "en varias ocasiones que ha venido a fiestas". "Siempre ha ocurrido lo mismo: ha contestado con un desplante a quien intermediaba, como hace tres años que casi le arranca la mano a un compañero que le pidió que por favor me saludara", añade.

Cada uno en su sitio
En la carta que ha publicado en la hoja parroquial, y que lleva como título 'Cada uno en su sitio',  el párroco asegura que "mientras yo sea quien dirija la comunidad cristiana de Arnedo no será bien recibido en nuestra parroquia si usted me niega el saludo". "No tiene ni pies ni cabeza que un invitado por la familia cristiana entre en la casa de quien es responsable de esa familia y se siente en el salón sin saludarlo; por cierto, después de que él y su séquito hayan desplazado a los rincones al resto de los miembros de la familia, que eso es lo que hacen los numerosos políticos cada vez que se presentan en las fiestas de los pueblos", critica Ramírez.

"Quédense en sus casas"
El párroco también muestra su malestar con la clase política: "Vamos a poner fin a esta comedia. Por favor, políticos todos y de todos los partidos, quédense en sus casas, o mejor, en sus trabajos; no vayan, por favor, más a las misas de los pueblos, que no es el lugar de los mítines. Trabajen, no pierdan más de un minuto que son muchas las angustias de las familias sin trabajo, sin ayudas, sin pensiones dignas, que han de pagar hasta las medicinas...".

La sabia laicidad
La carta termina con una contundente posdata: "Ya sé que acuden a todos los actos populares, paelladas, juegos, chamizos, partidos de pelota, romerías, pero ni la crítica me incumbe. Pero a la Misa, no. Por favor, que sea ya la hora de practicar la sabia laicidad. En eso estoy de acuerdo con el señor presidente: cada uno en su sitio".

Opiniones para todos
La carta parroquial que llega a 800 suscriptores ha saltado a la portada de los periódicos, que los vecinos de Arnedo se apresuraban hoy a comprar. Muchos son los que han apoyado abiertamente al sacerdote y otros también han mostrado su malestar por la carta, pero casi todos han querido hablar de ello pese a la presencia de algún sacerdote que invitaba al silencio.