El Gobierno quiere limitar el acceso de los menores a contenidos pornográficos y quiere que todas las plataformas tecnológicas se tomen en serio esta ofensiva. El Consejo de Ministros aprobará este martes un proyecto en el que trabajan en conjunto diferentes carteras y que contempla, entre otras cuestiones, la implantación de un nuevo mecanismo de verificación de edad que en la práctica obligará a todos los usuarios, incluyendo a adultos, a rellenar un cuestionario con su DNI, pasaporte, tarjeta sanitaria o carné de conducir a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para acceder a las páginas que se etiquetarán como inadecuadas para niños y adolescentes. Por tanto, no se podrá visualizar el contenido de estos sitios web sin facilitar los datos solicitados.

Ya hay una legislación que fuerza a las plataformas digitales a delimitar mecanismos de verificación de edad ante contenidos que puedan resultar sensibles para los menores (sexo, violencia, drogas…): la Ley General de Comunicación Audiovisual. No obstante, las compañías se resisten a dar un paso, más allá de que en la actualidad el acceso a ellas es tan simple como responder afirmativamente a la pregunta sobre la edad: “¿Eres menor de 18 años? Sí o no”. Así, en Moncloa trabajan en coordinación varios departamentos para diseñar un sistema que sí haga efectiva la obligación, según relatan desde el equipo de Gobierno al diario El Mundo.

 El Ministerio de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, encabezado por Félix Bolaños, tutela un proyecto -el de la verificación de edad- que ya está en marcha en los trabajos de las carteras implicadas. La previsión del Ejecutivo es que este nuevo mecanismo, desarrollado por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) en coordinación con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), esté presto y dispuesto para su implantación de cara al verano. Cuando se integre en la rutina en la red, obligará a cualquier web que ofrezca contenidos para adultos, incluyendo redes sociales o cualquier buscador, a verificar la edad del usuario a través de un sistema de lectura electrónica y doble sistema de verificación que hará más complicado sortear la laxitud de la pregunta actual.

El proyecto del Gobierno pretende aunar el interés superior del niño o adolescente con los derechos fundamentales de los usuarios, pues la web para adultos o la red social estará incapacitada para acceder a la identidad del consumidor de ese contenido. De hecho, emerge aquí la figura de la Fábrica de Moneda y Timbre, que ejerce como intermediaria “de confianza” y que, a la postre, es la encargada de verificar la edad del usuario.

El consumidor no facilita su documento nacional de identidad directamente al sitio al que vaya ingresar, sino que es la Fábrica de Moneda y Timbre la que chequea los datos y comprueba que éste tiene la edad requerida para acceder. La frontera seguirá como hasta la fecha: 18 años para entrar en páginas porno y 14 para poder crearse un perfil en redes sociales. Acto seguido, la institución envía a la web un permiso o denegación, evitando la filtración de datos por el camino.

Cartera digital

Según explica la Agencia de Protección de Datos a través de un vídeo, antes de usar el sistema, el usuario estará obligado a instalar en su dispositivo una aplicación del estilo de una cartera digital donde tendrá que cargar en ella un documento físico en el que conste su fecha de nacimiento. Asimismo, se verá forzado a demostrar que es el suyo mediante firma o, en su defecto, patrón biométrico. Se trata de un mecanismo similar al que tiene la Fábrica de Moneda y Timbre para la obtención del certificado electrónico, donde debe exhibir el documento ante la cámara. Asimismo, se ha implementado “un navegador modificado que filtra contenidos según el resultado de la aplicación anterior”.

Según explica El Mundo, en Protección de Datos insisten en que el usuario no dará el DNI a la Fábrica porque “se queda en su dispositivo”. La entidad tan solo actuará como organismo verificador de que se trata del documento oficial y de que tiene la edad requerida para ingresar en el site. Por lo tanto, ni se queda con la identidad ni se almacenan datos.

En cualquier caso, el mecanismo requerirá de la cooperación de estas páginas webs y redes sociales para que utilicen el sistema y no el actual, basados en la autodeclaración del consumidor. Protección de Datos ya ha mantenido encuentros con Google, Meta y TikTok, mientras que aún mantiene en agenda a Apple, Microsoft y Amazon, con quienes concertarán reuniones a lo largo de este mes. Sin embargo, las competencias de la AEPD se extralimitan a España, por lo que busca extender su proyecto a escala planetaria. Entre tanto, será la CNMC la que catalogue las páginas web como inapropiadas para menores de 18 o de 14, en el caso de redes sociales.