Desolación total en el Partido Popular. El goteo de escándalos, detenciones y declaraciones en los juzgados de dirigentes, antiguos dirigentes y cargos públicos ha sumido al partido del Gobienro en la desolación y en la más grave preocupación. Rato, Acebes, Granados .... "y lo que queda por ver", en palabras de un diputado popular, han colocado al PP de Rajoy, que hace apenas tres años consiguió una mayoría absoluta mayor que la de Aznar en el 2000, en una situación de pánico. Día a día aumentan los militantes, y votantes, que creeen que si el PP quiere salvarse Rajoy no puede volver a ser candidato del PP a la Presidencia del Gobierno.

El político peor valorado
Mariano Rajoy, encuesta tras encuesta, ha sido siempre el político peor valorado en España. Poco después de llegar a la Moncloa y comenzar su ristra de incumplimientos, su valoración ciudadana comenzó a caer y casi siempre está por debajo de un 4 (en una valoración de cero a diez). Inicialmente nadie en las filas populares le daba importancia, porque la crisis y las duras medidas que había que acometer lógicamente provocaban descontento ciudadano. El PP lo confió todo a la recuperaicón económica, pero a un año de las elecciones generales esa recuperaicón no llega a la calle. Ahí están los datos de Cáritas, Unicef y las propias estadísticas oficiales. Según la Encuesta de Población Activa, en España sigue habiendo más desmpleados de los que Rajoy 'heredó' en 2011.
Con este panorama, sin una recuperación palpable y empleo precario que ya no garantiza salir de la pobreza, el goteo de escándalos amenaza con llevarse al PP por delante. Hasta medios incondicionales como el periódico ABC abogaba ayer en su editorial por cambiar la cúpula del partido.

Rajoy igual a vieja política
Crisis más corrupción han llevado a la mayoría de los españoles a la convicción de que hay que cambiarlo todo, para empezar a la generación de políticos que lleva mandando en este país desde la transición. Y Rajoy pertenece a esa generaicón. Es verdad que Rosa Díez y Cayo Lara también, pero Izquierda Unida ya están dando paso a los más jóvenes y ha anunciado primarias. Con el relevo en el PSOE, la irrupción de Podemos y el sucesión en la Monarquía, la imagen de Rajoy retrotrae al pasado político que ya no es glorioso y al que la ciudadanía quiere dar carpetazo de una vez. Y eso lo saben en el PP: Rajoy representa la "casta" como nadie, por eso la opinión de que no repita como candidato a las generales se extiende a la velocidad de la luz entre el PP.

Nadie, absolutamente nadie se atreve a decirlo en voz alta, pero cada vez más lo piensan: si el Pp quiere tener alguna posiblidad en las prócimas generales, debe buscar otro candidato. Rajoy se ha quemado en la hoguera de la corrupción porqueprimero la negó cuando proclamó que Bárcenas era inocente, luego la intentó ignorar y cuando ha reaccionado ha sido demasiado tarde.

Soraya, impoluta
Con la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, bajo la sombra de la corrupción por la presunta financiación ilegal de su campaña electoral, Soraya Saénz de Santamaría cumple los requisitos: no le ha salpicado ningún escándalo, ha aparecido como la gran gestora de la crisis del ébola y además, es mujer. Sería la única candidata femenina a las generales de confirmarse el resto de candidatos de otros partidos. pero Soraya no lo tiene fácil, tiene demasiado enemigos que la acusan, precisamente, de no dar la cara, de parapetarse tras la mesa del consejo de ministros precisamante para eso, para que nada le salpique y ser la sucesora.