El exministro de Asuntos Exteriores y Alto Representante de Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, Miguel Ángel Moratinos, ha señalado que aquellas personas que ven un "giro copernicano" en la posición de España sobre el Sáhara anunciada este viernes por el Gobierno tienen "poca memoria histórica”.

Así lo ha indicado en declaraciones a Servimedia, después de que el Ejecutivo confirmara el inicio de una “nueva etapa” diplomática con Marruecos al considerar la iniciativa marroquí para la autonomía del Sáhara como la “base más seria, realista y creíble para la resolución" de la situación.

En este sentido, ha recordado que en la época en el que era ministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero España ya manifestó que la propuesta de autonomía del Sahara que presentó Marruecos en 2007 era una “base seria y realista para encontrar una solución”, siempre “en el marco de la ONU” y que fuera “aceptable” por ambas partes.

Por ello, ha aclarado que esta tesis “no es algo solamente de España y Sánchez”, en referencia al actual presidente del Gobierno, sino que “ya hay dentro del marco internacional un reconocimiento de este plan”. "Hay matices”, ha precisado, añadiendo que estos "pueden ser mayores menores". No obstante, ha insistido en que la posición de España no ha dado "un giro copernicano como están diciendo algunos titulares de prensa”.

“No es un cambio radical, no es una sorpresa”, ha reiterado, al tiempo que ha destacado que él, desde que fue nombrado subdirector general para de África del Norte, en 1987 ha seguido este asunto, así como su evolución. "Desde la presentación del plan marroquí de 2007 solo con ir a hemerotecas se pueden ver declaraciones de Zapatero y mías que ya coincidían con la posición manifestada hoy por el Ejecutivo de Sánchez", ha relatado. 

"Muy buena noticia"

Moratinos ha tachado la posición del Gobierno de “muy buena noticia” y ha asegurado que hay que recibirla con “gran satisfacción” porque el comunicado de Marruecos “pone punto final” a esa “crisis de falta de confianza” que se había producido entre dos países “amigos”, que tienen una historia “muy larga y muy entrelazada” y que tienen que mirar “al futuro” ante los “múltiples desafíos y retos y trabajar juntos”.

En esta misma línea, ha destacado que la opinión pública española debe acoger esta noticia con “enorme satisfacción” porque se pasa página a un “momento difícil” y ahora ambos países se podrán enfrentar a nuevas situaciones de “manera corresponsable”. Ahora, ha zanjado, "lo que hay que hacer es desarrollar todo el potencial que tienen las relaciones entre España y Marruecos". "La relación bilateral será muy buena”, ha sentenciado.