El ex alcalde de Vitoria, Javier Maroto, junto al ministro de Sanidad, Alfonso Alonso. Foto: PP



Maroto, número cuatro del PP y exalcalde de Victoria, vuelve a la palestra por despilfarrar fondos públicos sin necesidad y sentido. El exregidor empleó dinero público para cocinar una Tortilla Gigante con intención de conseguir el Guiness de los Record, pese a que sabía de antemano que no se iba a superar por mucho la marca conseguida en Japón.

El caso se une a los polémicos acontecimientos ejecutados por el ex Alcalde. Entre ellos, cuando fue concejal de la anterior alcaldía de la ciudad, gobernada por Alfonso Alonso, fue condenado por el Tribunal de Cuentas a pagar 496.000 euros por arrendar irregularmente locales, sin concurso público, a cambio de 6,2 millones de euros que se asignaron al empresario Gonzalo Antón. Un precio muy superior al que correspondía y que no se ajustaba a lo que se pagaba con anterioridad.

En este sentido, otra incidencia que repercute sobre el ex alcalde alavés, ha sido la supuesta violación de la normativa municipal, que contempla que las bodas celebradas en el consistorio se efectuarán los sábados en horario de mañana y tarde. Horario que el ex alcalde decidió obviar, dado que era la máxima autoridad del municipio en el momento que decidió tramitar el oficio de su boda. De ese modo, se casó un viernes por la mañana en su despacho, ante un grupo reducido de familiares y amigos.

A estos hechos hay que añadir de nuevo el caso de la Tortilla Gigante o la Tortilla Más Grande del Mundo, cuyo record ostenta Japón tras haber cocinado una de 11.036 kilos. Bajo el auspicio de Maroto, se organizó un intento de superarla, con un desembolso de dinero público. Pero ahora se han conocido unos correos electrónicos que prueba que Maroto y su equipo sabían de antemano que sería un fracaso. En los mensajes, con fecha de julio de 2014 e intercambiados entre los organizadores de la Capitalidad Gastronómica 2014 y el Ayuntamiento, se da por hecho que la tortilla sería de 4.000 kilos. Por ello, se conocía con absoluta certeza que  no existiría ninguna posibilidad de record antes de que se celebrase el acontecimiento el dos de agosto del pasado año.

Ante tal nefasto evento, el Consistorio, gobernado por Maroto, decidió no obedecer a sus pagos y  retrasar un último importe de 50.000 euros, que ahora ha terminado pagando el gobierno del PNV, encabezado por Gorka Urtaran, y que si no lo hubiese hecho habría terminado en una querella impuesta por la empresa perjudicada.