El ático de Ignacio González es como el río Guadiana: aparece y desaparece de la actualidad informativa. Hoy ha vuelto a brotar, después de que la Fiscalía Anticorrupción haya pedido la comparecencia del expresidente de la Comunidad de Madrid, así como la del presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo.

Esta condición intermitente del asunto puede llevar al error y hacer creer que hablamos de un asunto de poco recorrido. Nada más lejos de la realidad. En realidad, han sido siete años cargados de información y documentación. Pero no se apuren, porque nuestros colaboradores Los Genoveses lo tienen todo bien ordenado en su web, con sus nombres y sus apellidos, y de manera cronólogica.

Desde la denuncia del propio González por el espionaje sufrido en Colombia, en aquel viaje misterioso en el que perdía unas bolsas de plástico blanco y hablaba de sociedades radicadas en Panamá, hasta las providencias del juez de Estepona que arrancó la investigación.

Además, hay un buen catálogo de las denuncias del SUP, el Sindicato Unificado de la Policía, que se encargó de poner la lupa sobre la lujosa propiedad de González. Hasta una decena de escritos policiales sobre el caso, pero también literatura, con los ajustes de cuentas entre González y Pedro J. Ramírez divididos en cómodas entregas.

Todo muy organizado y con el estilo habitual de Los Genoveses.