Hasta hace apenas unos meses nadie sabía nada sobre Isabel Natividad Díaz Ayuso y sin embargo, para sorpresa de propios, ajenos y de ella misma, mañana puede ser la Presidenta de la CM con los votos de Ciudadanos y de Vox.

Es un caso digno de analizar ya que, justo es reconocerlo, no es fácil salir del anonimato, perder unas elecciones autonómicas obteniendo los peores resultados desde 1983 y finalmente ser elegida Presidenta. Todo deprisa, corriendo y condesado en apenas 8 meses.

Y es que en este corto espacio de tiempo más de uno de los que la observaba con indiferencia, también dentro del PP, pasaron primero a poner cara de sorpresa según iba soltando sus ocurrencias a entrar poco después en un estado de pánico cuando se han ido conociendo nuevos datos sobre su trayectoria. 

Y no es para menos. La pregunta que nos debemos hacer es ¿qué ha podido suceder para que alguien como Díaz Ayuso pueda acabar de inquilina en la Puerta del Sol?. Hay varias respuestas posibles que se complementan entre si. Vamos a ello.

La primera tiene que ver con la propia estructura del PP de Madrid que lleva años asentada en prácticas corruptas. La segunda está relacionada con la renuncia de los grandes editores de los medios más leídos a financiar un periodismo de investigación y la tercera es la suma de una serie de circunstancias que han hecho que se activaran dentro del PP “soluciones” que en situaciones de normalidad no se habrían producido. 

1. La corrupción forma parte de la estructura del PP Madrid

Recordemos algunos datos para hablar con propiedad. Desde 1995 el PP gobierna en la CM. Durante estos 24 años ha tenido 3 Presidentes electos y otros 3 que no han pasado por las urnas. Los primeros han tenido o tienen serios problemas con la justicia:

Alberto Ruíz Gallardón ha sido investigado durante meses por el Caso Lezo y la compra irregular de una empresa colombiana (INASSA). Finalmente están procesados varios de sus Consejeros y Altos Cargos del Canal de Isabel II. Su sobreseimiento está recurrido.

Esperanza Aguirre, además de testificar en el Caso Gürtel, se encuentra a la espera de que el juez García Castellón, tras solicitarlo la Fiscalía Anticorrupción, decida si la investiga por el Caso Púnica y la financiación irregular del PP. Con anterioridad, según se iban conociendo las implicaciones de sus mas directos colaboradores en Gürtel,  Púnica y Lezo, ha ido dimitiendo de todos sus cargos (Presidenta CM , Presidenta PP Madrid y Portavoz en el Ayuntamiento de Madrid).

Cristina Cifuentes, procesada por el Caso Máster está a la espera de sentarse en el banquillo. Además, la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado que se la investigue en Púnica por su doble participación en la financiación irregular del PP (adjudicación cafetería Asamblea de Madrid y por formar parte de núcleo que acordó recibir dinero negro a través de Fundescam). 

De los 3 no electos ( Ignacio González, Ángel Garrido y Pedro Rollán ), el primero está siendo investigado simultáneamente en 3 causas judiciales (Púnica, Lezo y Ático de Estepona ), el segundo ha decidido pasarse con armas, bagaje y documentación a Ciudadanos mientras que el tercero se da por satisfecho con continuar ganándose la vida allá donde le envíen.

Es en este contexto y no en otro en el que una discreta y mediocre Isabel Días Ayuso se ha ido desenvolviendo como pez en el agua desde su etapa universitaria. El anonimato, su calculado silencio y las amistades han sido tres de sus principales aliados para poder llegar hasta aquí. 

Sobre su trabajado anonimato poco que añadir. El hecho cierto es que, salvo dentro del PP de Madrid, nadie la conocía, ni para bien ni para mal. 

Sobre su acreditado silencio hemos conocido pruebas fehacientes cuando uno de los procesados por el Caso Púnica, Alejandro de Pedro reconoce por correo a su interlocutor Borja Sarasola ( también investigado por la Fiscalía ) que Ayuso era una tumba en relación a las irregularidades en la contratación de los servicios de reputación on line que ofrecía De Pedro.

Y en cuanto a las amistades, sin duda, Pablo Casado, Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes han sido determinantes. El primero desde el 2004 ha tutelado su pasado, presente y futuro. La primera fase se remonta al año 2006 cuando la ubica en la Consejería de Presidencia y Justicia, la misma en la que el tenía domiciliada su nómina desde el 2005. Ella como personal eventual asimilada a una administrativa del Grupo C con NCD 18 y el como asesor del Consejero en calidad de personal eventual asimilado al Grupo A1, NCD 30. Allí estuvo desde el 14 de febrero de 2006 al 31 de julio de 2007. La segunda fase se produjo años después cuando la incorporó a su Comité Ejecutivo Nacional (2018) y meses después en enero del 2019 decidió designarla candidata a la Presidencia de la CM. 

No menos determinante ha sido Esperanza Aguirre que un día después de dejar la Consejería de Presidencia la ficha para formar parte de su propio Gabinete como asesora asimilada retributivamente a un funcionario de carrera del Grupo A1, NCD 28. Allí se mantuvo desde el 1 de agosto de 2007 al 25 de marzo de 2008. Estos 8 meses fueron de lo más productivos para asentar su futuro inmediato. Hay rumores de todo tipo sobre cuales fueron las razones por las que Aguirre se fijó en ella. Una de ellas tiene que ver con un conocido empresario también investigado por el Caso Púnica, amigo personal de Aguirre. Tras esta parada en el Gabinete de Presidencia se produce un giro inesperado en su trayectoria. Siguiendo las indicaciones de Aguirre es contratada por la empresa pública Madrid Network. Unos dicen que su salida es porque la prefiere lejos de su entorno más inmediato, en un sitio bien pagado (más de 4 mil € mensuales) y que desde la distancia siga colaborando en el PP de Madrid y  con las empresas de comunicación que a su vez colaboran en la financiación irregular del PP. Entre unas cosas y otras pasa allí cerca de 3 años para en julio del 2011 ser elegida diputada autonómica. 

Durante esta etapa está documentado que obtiene información privilegiada sobre las empresas en las que participan sus progenitores y el crédito impagado que recibieron de AvalMadrid. Y que además, gracias a esta información, se pone en marcha una donación de varios bienes inmuebles a favor de su hermano y de ella misma que evita que puedan ser embargados. 

La tercera madrina es Cristina Cifuentes que interesada por las redes sociales acaba fichándola para que lleve su campaña electoral en el 2015. Tras formar gobierno, gracias a Ciudadanos, la sitúa como Portavoz adjunta del GPP en la Asamblea de Madrid y responsable de internet en el Comité Ejecutivo del PP de Madrid . Tras 2 años afianzando posiciones en septiembre del 2017 Cifuentes decide nombrarla Viceconsejera de Presidencia y Justicia. La brusca caída de la Presidenta, con vídeo incluido, supone también para Ayuso su cese y vuelta a la planta 1ª de Génova 13. 

2. Periodismo con fronteras

La segunda causa que explicaría por qué se ha llegado hasta aquí sin que apenas se supiera quien era Díaz Ayuso tiene que ver con el escaso interés de los propietarios de los grandes medios de comunicación por el periodismo de investigación. En otros países de nuestro entorno la trayectoria de alguien que pretender gobernar una región de la importancia de Madrid hubiera sido objeto de investigación tanto de su CV como de sus bienes y patrimonio. Durante meses se hubiera revisado todo lo revisable y  cualquier duda razonable sobre su biografía hubiera sido puesta en conocimiento de los ciudadanos. En el caso que nos ocupa, salvo lo publicado por medios minoritarios  (elplural.com, infolibre.es y vozpopuli.com) el resto se ha limitado a citar, a veces con cierta desgana,  las informaciones  que iban dando estos medios. 

3. La tormenta perfecta

Y finalmente nos encontramos con una tercera causa que no es otra que la suma de una cadena de decisiones que han provocado que un disparate tan disparatado como es la elección de Ayuso se pueda perpetrar mañana. Todo arranca con la dimisión no prevista de Cifuentes y la designación casi obligada de un tipo tan gris como Ángel Garrido que aunque desde el primer día está llamado a ser sustituido se rebela y obliga al PP a reprogramar su calendario interno.

En este ambiente preelectoral la sentencia del Caso Gürtel precipita los acontecimientos : moción de censura, dimisión de Rajoy, “primarias” en el PP, elección de Casado, aparición en escena de Vox y celebración de elecciones generales, europeas, municipales y autonómicas con apenas un mes de diferencia. Los resultados pésimos que obtiene Casado en estas cuatro convocatorias acrecientan aún más la necesidad de salvar de la quema a la CM. 

Los pactos poselectorales  con la extrema derecha y con un cada día más conservador Rivera son el único antídoto posible que le queda a Casado para evitar que gobierne Gabilondo que es el que con diferencia ha ganado las elecciones. La gran beneficiada de esta huida hacia delante acaba siendo la propia Ayuso que no acaba de creerse cómo es posible que alguien como ella y sus circunstancias hayan llegado hasta aquí. Y la verdad es que no le falta razón.