Felipe González va a comenzar, de una manera peculiar y en unas horas, la defensa de los opositores venezolanos encarcelados por el gobierno Maduro, Antonio Ledezma y Leopoldo López. Y es que va a ser quien acompañe este jueves a las esposas de estos dos políticos, junto a Tamara Sujú, una defensora de los derechos humanos ahora en el exilio, a recoger el premio 'Democracy Award'. La entrega tendrá lugar en una de las dependencias del Congreso norteamericano (la Rayburn House).

El acto va a ser la primera gestión pública que hará el expresidente español en defensa de la libertad para Ledezma, el principal líder opositor, y de López, antiguo alcalde de Caracas, ambos encarcelados por su condición política. Felipe González aceptó participar en la defensa de estos dos hombres "ad honorem", después de entrevistarse con sus esposas, Lilian Tintori y Mitzy Capriles, en Madrid.



El acto, sin duda, va a suponer un nueva razón de irritación para el gobierno de Caracas, que reaccionó al anuncio de la 'contratación' de González para apoyar a las defensas forzando que el Congreso venezolano le declarara persona 'non grata'. Como hizo públicamente Maduro, le acusaron de estar "apoyando un golpe".

La actuación de González en la causa está coordinada con las defensas internas de Ledezma y López, y a él se han sumado con posterioridad los expresidentes de Brasil, Henrique Cardoso,  y de Colombia, Andrés Pastrana.

El momento clave para conocer hasta qué punto está dispuesto a llevar el pulso el gobierno Maduro en contra de esta 'internacionalización' del caso de Ledezma y López será el próximo lunes, cuando González, con los demás presidentes, lleguen en vuelo particular a Caracas. En principio el ejecutivo venezolano está alentando que los medios de comunicación que le son más cercanos estén 'calentando' el ambiente contra los exdirigentes.

La declaración de 'persona non grata' que ha realizado el Congreso del país sudamericano contra González no le impide el ingreso en Venezuela, pero en estos momentos no se descarta que el Gobierno Maduro no de un paso más adelante y sea él quien rechace la visita, lo que sí impediría el desembarco del expresidente español y los otros mandatarios latinoamericanos.

González, que como decimos no percibirá ninguna retribución por su participación como consejero de las defensas, en diversas declaraciones ha dicho que él no está en ningúna batalla contra Maduro, e incluso ha reconocido las elecciones que le llevaron al poder, pero sí que ha diferenciado entre "la legitimidad de origen y la de ejercicio", y ha explicado que si no se respeta el trabajo de la oposición, la independencia del Poder Judicial o las garantías democráticas, "empieza a fallar" la legitimidad que dieron las urnas.