José Manuel Albares ha sido certero a la hora de indicar las posibles vinculaciones que puedan tener las bases militares que Estados Unidos posee en Rota y en Morón de la Frontera. En una entrevista concedida a TVE, el ministro de Exteriores ha asegurado que no están teniendo ningún tipo de uso, y subrayaba que tampoco lo tendrán, en la guerra que se ha iniciado entre Estados Unidos, Irán y en la que también participa Israel. Así, ha expuesto que no serán utilizadas para ninguna operación que no encaje dentro de la carta de Naciones Unidas. Tal y como ha remarcado Albares, aunque las bases son de uso conjunto, son de soberanía española, por lo que, según explicaba, a la hora de que sean usada para determinados conflictos, "España tiene la última palabra". 

De esta manera, la posición firme por la que España opta en esta guerra contrasta con la de, por ejemplo, Reino Unido, que sí ha aceptado un uso “concreto y limitado” por parte de EEUU de las bases de la fuerza área para contrarrestar los ataques de Irán contra los países del Golfo. La negativa de España se basa, tal y como explicaba el ministro, en la vulneración del derecho internacional por parte de Estados Unidos, que, además, no ha informado a otras naciones sobre este movimiento militar que iba a llevar a cabo. “Nada en absoluto, es una acción unilateral fuera de cualquier acción colectiva”, aseguraba Albares al ser cuestionado sobre si el Ejecutivo nacional había recibido alguna notificación por parte de la administración estadounidense.

En este sentido, el ministro de Exteriores explicaba que desde España se ha "condenado la brutalidad del régimen iraní hacia su población, cada una de sus violaciones de los derechos humanos, hemos apoyado a las valientes mujeres iraníes y hemos votado a favor de las sanciones de la Unión Europea a Irán y a la Guardia Revolucionaria”. Sin embargo, entendía también que la manera en la que han actuado Estados Unidos e Israel está mostrando desobedencia a la carta de las Naciones Unidas.

Ante esta acción militar estadounidense y otras llevadas a cabo en lo que va de año, Albares mostraba preocupación por "una escalada militar de consecuencias imprevisibles" y las consecuencias que ello puede tener en los países afectados, en el panorama internacional, así como también en la vida cotidiana de los ciudadanos. “Ni la paz, ni la estabilidad, ni la democracia vienen nunca de manos del uso de la fuerza y de la violencia”, remarcaba al mismo tiempo que criticaba que Irán haya optado por atacar a otros países de Oriente Próximo ante la ofensiva estadounidense e israelí. Ante ello, entiende que la UE debe “ayudar a la desescalada, ayudar a que se vuelva al diálogo, a la diplomacia y a las mesas de negociación”.

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