El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado este domingo que no hay ciudadanos españoles entre las víctimas tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta militar del régimen iraní. El jefe de la diplomacia española trasladó este balance tras mantener una reunión por videoconferencia con los embajadores españoles destinados en distintos países de Oriente Próximo.

El encuentro sirvió para analizar la situación de seguridad en la región y evaluar los posibles riesgos para los ciudadanos españoles que residen o se encuentran temporalmente en la zona. Según explicó Albares, la información recibida por parte de las distintas legaciones diplomáticas confirma que, por ahora, no hay españoles afectados directamente por los ataques.

“En estos momentos, de lo que me han trasladado, no hay ningún español que se encuentre herido, por supuesto no hay ningún fallecido. Todos se encuentran bien dentro de las circunstancias”, explicó el ministro durante una entrevista en el canal 24 Horas de RTVE. El titular de Exteriores recordó además que alrededor de 30.000 españoles se encuentran actualmente en la región de Oriente Próximo, una cifra que incluye residentes, trabajadores y turistas repartidos en distintos países.

Para evaluar la evolución de la crisis, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha mantenido contacto con los embajadores españoles en una amplia lista de países, entre ellos Irán, Israel, Líbano, Jordania, Siria, Qatar, Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudí, Irak, Turquía, Azerbaiyán y Armenia. El objetivo era examinar la situación en cada territorio tras el intercambio de ataques que ha elevado la tensión en toda la zona.

Albares subrayó que la situación es muy diferente según el país. Mientras algunos territorios mantienen cierta normalidad, otros viven momentos de mayor tensión debido al riesgo de nuevos ataques o a la proximidad de instalaciones militares que podrían convertirse en objetivos.

Posibles evacuaciones y espacios aéreos cerrados

En este contexto, el ministro recordó que todas las embajadas españolas cuentan con planes de evacuación preparados, aunque su activación dependerá de cómo evolucionen los acontecimientos en los próximos días.

“Las circunstancias son muy distintas en cada país. No es lo mismo que se estén sufriendo bombardeos o que se estén recibiendo misiles y drones”, explicó Albares al referirse a las diferencias entre los distintos escenarios de seguridad. Otro de los factores que condiciona cualquier operación de evacuación es la situación del espacio aéreo en la región. Algunos países mantienen abiertos sus aeropuertos, lo que permitiría organizar salidas comerciales o vuelos especiales si fuese necesario.

Entre los Estados que mantienen su espacio aéreo operativo se encuentran Arabia Saudí, Jordania y Omán. En cambio, otros países han decidido cerrarlo temporalmente como medida de seguridad ante el riesgo de nuevos ataques. Es el caso de Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, donde las restricciones aéreas complican los desplazamientos y podrían dificultar cualquier operación logística en caso de que la crisis se agrave.

La evolución del conflicto también ha motivado la convocatoria de una reunión extraordinaria de ministros de Exteriores de la Unión Europea, en la que se abordarán posibles iniciativas para rebajar la tensión. Según explicó Albares, el objetivo principal de esta cita será explorar fórmulas que permitan detener la escalada militar y recuperar la vía diplomática como mecanismo para gestionar la crisis.

El ministro también se refirió a la legalidad internacional de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel. A su juicio, la operación no cuenta con el respaldo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, lo que introduce un alto grado de incertidumbre sobre las consecuencias del conflicto. En este sentido, Albares recordó que España ha respaldado diversas medidas adoptadas por la Unión Europea contra Irán, incluidas sanciones dirigidas a la Guardia Revolucionaria, así como iniciativas en defensa de los derechos civiles dentro del país.

Sin embargo, insistió en que el Gobierno español no apoya acciones militares que carezcan de cobertura jurídica internacional. “Esta acción no tiene ninguna cobertura legal y, por lo tanto, nosotros no la acompañamos”, afirmó. Para el responsable de la diplomacia española, el recurso a la fuerza militar rara vez ofrece soluciones duraderas. “La violencia nunca trae paz, solo caos”, concluyó.

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