Esto está que arde. Las obras del nuevo hospital toledano, que la presidenta del Gobierno de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, paralizó nada más llegar a Toledo y que tres años después ha decidido reiniciar privatizándolas y proporcionando un pelotazo sin parangón en España a la empresa privada, tienen ya claros beneficiarios. Todavía no se ha oficializado, pero los concesionarios de este chollo de 1.700 millones de euros, como ya informó ELPLURAL.COM, serán, sí o sí, el “amigo” Florentino Pérez (ACS) y sus colegas de Acciona, Jose Manuel Entrecanales y el imputado por supuestos casos de corrupción Juan Miguel Villar Mir, máximo responsable de OHL. Las tres constructoras forman parte de una UTE (Unión Temporal de Empresas) y representan la única oferta que se ha presentado para ejecutar esta infraestructura, que se encuentra ya en los juzgados y que a buen seguro pasará por otros tribunales ante la oposición generalizada, salvo el PP, contra la privatización de este necesario hospital de la capital de Castilla-La Mancha.

Venta de activos hospitalarios como se venden futbolistas
El caso es que Florentino Pérez, que no oculta su amistad con María Dolores Cospedal y su esposo, Ignacio López del Hierro, será propietario el miércoles, 22 de octubre, del 33 por ciento del nuevo hospital de Toledo, o lo que es lo mismo, beneficiario de una tercera parte de la tarta de esos 1.700 millones que se repartirá con sus colegas de Acciona y OHL. Hasta aquí todo parece “normal” bajo el prisma económico de la neoliberal presidenta de Castilla-La Mancha, que persigue un modelo de gestión caduco y fracasado, como lo prueba los rescates de hospitales privatizados de Valencia y Madrid. Sin embargo, la también secretaria general del PP no tiene en cuenta que Florentino Pérez vende con la misma filosofía empresarial, con la misma facilidad, activos hospitalarios que un jugador del Real Madrid.

Del hospital Puerta de Hierro a Di María
Y no exageramos, y mucho menos frivolizamos. Solo establecemos asombrosos paralelismos que ponen los pelos de punta a aquellos ciudadanos que creían en la palabra de María Dolores Cospedal cuando dijo que “las líneas rojas en sanidad, educación y pensiones nunca se traspasarían”. Pero las líneas rojas se han transformado ahora en líneas blancas que delimitan el área de un campo de fútbol o el perímetro de un hospital. ¡Qué más da! Para Florentino Pérez es lo mismo vender al jugador argentino Di María al Manchester United por 84 millones de euros y obtener un beneficio en el traspaso de 59 millones, que el 55 por ciento del hospital Puerta de Hierro Majadahonda de Madrid al fondo de inversiones holandés DIF por 175,2 millones y lograr una plusvalía neta de 44,7. Al fin y al cabo todo es caja y cuenta de resultados.

¿Quiénes son Iridium y Desarrollo de Concesiones Viarias Dos?
Son el meollo de la cuestión. Son las dos empresas pantalla, filiales de ACS, con las que Florentino Pérez hace y deshace y lleva a cabo sus tejemanejes económicos. Así las cosas, Iridium, participada en un cien por cien por la firma del presidente del Real Madrid, ha sido la encargada de informar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de la venta del 80 por ciento de sus activos hospitalarios y de transporte en España al citado fondo de inversiones holandés (ver documento). Por su lado, Desarrollo de Concesiones Viarias Dos S.L, fruto resultante en su momento de la fusión de ACS y Dragados y Construcciones, será la propietaria el miércoles del 33 por ciento del nuevo hospital de Toledo. Y lo será, además, por un espacio de tiempo de 30 años. Tres décadas para hacer negocio.

“¿Por qué no incluyen a Florentino en las listas del PP?”
Partiendo de esta sólida base, ¿quién garantiza a los castellano-manchegos que Florentino Pérez no venderá mañana también sus activos hospitalarios de Toledo? Y es que la concesión huele mal. Nadie entiende que solo se haya presentado una oferta. Y mucho menos se comprende después de saber que cuando el PSOE gobernaba Castilla-La Mancha y sacó a concurso público, que no privatización, la construcción de este hospital, paralizado como decimos por Cospedal nada más llegar al poder, las grandes constructoras de este país no dudaron en acudir a la llamada: Acciona, San José, Sacyr, Rayet Construcciones, FCC Construcciones, Obrascón Huarte, Corsán Corviam, Béjar, Ferrovial Agroman...así hasta una veintena de empresas agrupadas en un total de seis ofertas. Y es que Florentino es mucho Florentino, dueño y señor de numerosos servicios públicos del país y principalmente de Madrid. De ahí que la concejal de IU en el consistorio madrileño, Raquel López, preguntará a la alcaldes Ana Botella “¿por qué no incluía a Florentino Pérez en la lista lectoral?”. Pues eso.

 



“Aquí hay un auténtico pufo”
Y si alguien sabe de esto un rato, ese es, sin lugar a dudas, el portavoz de sanidad del PSOE en las Cortes de Castilla-La Mancha, Fernando Mora, “bestia negra” del Gobierno de Cospedal, que incapaz de rebatir sus contundentes argumentos envía a la senadora del PP, Carmen Riolobos, para vilipendiarlo e intentar silenciarlo. Sin embargo, lejos de amedrentarse, Mora asegura en declaraciones a ELPLURAL.COM que “aquí lo que hay es un auténtico pufo y en los próximos años lo vamos a descubrir y nos echaremos las manos a la cabeza cuando conozcamos las corruptelas que hubo en la construcción del nuevo hospital de Toledo, porque se va a descubrir”.