El Tribunal Supremo ha confirmado tres sanciones disciplinarias que el órgano disciplinario de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), impuso al juez Elpidio Silva por hechos diferentes al caso Blesa, cuya instrucción le costó a este juez su expulsión de la carrera.

Multa de 600 euros 
Las sanciones disciplinarias impuestas por el CGPJ y confirmadas ahora en una sentencia del Supremo suponen una multa de 600 euros y tres meses y siete días de suspensión de funciones. Este segundo castigo, la suspensión, carece de objeto, puesto que Silva ha sido condenado a 17,5 años de inhabilitación por haber cometido prevaricación en su instrucción del caso Blesa, pena que en la práctica supone su expulsión de la carrera.

Su actitud frente a una fiscal
Las sanciones recayeron en Silva por diversas conductas que el tribunal consideró irregulares, la primera de las cuales fue desconsideración hacia una fiscal, a quien acusó de "desleal"  en presencia de funcionarios del juzgado y letrados. Esta actuación persiguió "el objetivo de menoscabar la imagen profesional" de la fiscal, según el Supremo, que confirma el castigo de una multa de 600?.

Por llegar tarde a su juzgado
Silva, además, resulta suspendido por un total de tres meses y siete días por faltas graves o muy graves de desatención consistentes en falta de una adecuada fundamentación de su resoluciones y en retrasos.

Algunos de los hechos sancionados consistieron en llegar tarde (sobre las 11.00h de la mañana) a su juzgado, desatendiendo su obligación de organizar el trabajo de los funcionarios y causando "retrasos en la tramitación y celebración" de los asuntos señalados. Silva también cometió desatención al hacer "un examen superficial de los atestados en la guardia, lo que obligaba a los funcionarios a decidir por sí mismos las diligencias a practicar".