En plena precampaña electoral en Castilla y León, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha encabezado el primer gran acto del PSOE junto al candidato, Carlos Martínez, en el que se ha pronunciado sobre dos claves de rigurosa actualidad: la desclasificación de los documentos del intento de golpe de Estado del 23-F y, al tiempo, el aval del Consejo de Estado a la propuesta de blindar el derecho al aborto en la Constitución. 

Desde un primer punto, con el motivo acuciante de la desclasificación de un centenar de papeles y grabaciones relativos al 23-F y, esencialmente, sobre las posturas esgrimidas por Partido Popular y Vox, Sánchez se ha preguntado: “Ayer me encuentro a toda la derecha y ultraderecha criticándonos, hoy ya están todos contentos ¿Qué problema tienen con la memoria, con la transparencia, con la verdad?”, se ha preguntado.

“Aquellos que hacen de la mentira su forma de hacer política tienen miedo a la verdad, y la verdad de hoy es que España va como nunca y la verdad de ayer, hace 45 años con el intento de golpe de Estado”, ha ahondado, pidiendo el voto por el PSOE en las urnas de Castilla y León.

 

A renglón seguido, sobre la actividad parlamentaria de este jueves que ha visto tumbado el escudo social del Gobierno, el jefe del Ejecutivo central ha insistido en la negativa férrea de la derecha y ultraderecha sobre estas cuestiones: “Los hemos visto a (Alfonso Fernández) Mañueco y (Alberto Núñez) Feijóo en contra de que aquellos damnificados por los incendios que lo han perdido todo, han votado en contra de que no paguen impuestos con estas indemnizaciones”, ha evidenciado. “El PP y Vox son el bloque que bloquea derechos, nosotros somos la garantías de avances en derechos”, ha reiterado en tono electoral.

Blindar el aborto, "una victoria de la libertad"

En otro orden de ideas, a cuento del aval del Consejo de Estado en un informe favorable a incluir la propuesta de blindar el derecho al aborto en la Constitución, buena parte del discurso entonado por el presidente del Gobierno ha sido en clave de celebración por esta decisión favorable desde el acto celebrado en el Monasterio de San Juan de Burgos, calificándolo de ser "una victoria de la libertad" para todas las mujeres. 

El jefe del Ejecutivo central ha subrayado que este dictamen refuerza la voluntad de convertir un derecho civil en un mandato constitucional inexpugnable. En estos términos, ha insistido en que esta medida busca evitar "cualquier retroceso" ante posibles cambios de mayorías políticas en el futuro. "Hoy somos una democracia mejor porque estamos más cerca de garantizar que ninguna mujer, viva donde viva, vea cuestionada su autonomía y su libertad de decidir sobre su propio cuerpo", ha reafirmado ante los militantes congregados en el emblemático espacio burgalés, enfatizando que el aval jurídico a esta propuesta otorga la máxima "seguridad y solvencia" a la reforma planteada.

A modo de ejemplo, ha ensalzado la figura de Carlota Bustelo, diputada en las Cortes constituyentes y primera presidenta del Instituto de la Mujer, a su vez homenajeada este jueves en el Palacio de la Moncloa con la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil a título póstumo. Al tiempo ha criticado que el respeto a este derecho dependa en los tiempos que corren del color político del Gobierno de turno, en alusión a que el mismo siempre se encuentra garantizado cuando los progresistas se encuentran al frente del Ejecutivo central y no en tiempos de la derecha. Siguiendo el hilo de esta premisa, ha aludido al escenario que se presenta en Castilla y León, donde ha denunciado que tan solo un 15% de las mujeres que ejercen su derecho al aborto es atendido en la sanidad pública, mientras que el resto se deriva a clínicas privadas.

 

Urge en la necesidad de un cambio político en Castilla y León

Prosiguiendo con el tono estrictamente electoral, Sánchez ha vinculado este avance en derechos sociales con la necesidad de un cambio político en Castilla y León, reivindicando el papel de los socialistas como "el partido que hace avanzar a España" frente al modelo ejecutado por el PP de Mañueco en la autonomía que, a su juicio, intentan "frenar el progreso" mediante recursos judiciales o bloqueos institucionales. 

Debido a los cerca de 40 años de mandato popular en tierras castellanoyleonesas, Sánchez ha incitado a la movilización del voto socialista para "romper la inercia de décadas" y alinear las políticas de la región con la agenda de modernización que impulsa el Gobierno central. Asimismo, ha referenciado a la situación económica, destacando que el blindaje de derechos sociales debe ir de la mano de un crecimiento sostenible y justo. Ha puesto como ejemplo la gestión de los fondos europeos, asegurando que Castilla y León tiene "una oportunidad histórica" que no puede ser desaprovechada por una Administración regional "agotada".

El acto en el Monasterio de San Juan ha servido como punto de partida para una campaña en la que los socialistas aspiran a recuperar el Gobierno autonómico. La dirección de los socialistas mantiene su confianza en que hitos legislativos como la reforma de la Constitución actúen como un revulsivo para captar el voto de los sectores más jóvenes y de las mujeres, a quienes han apelado directamente durante todo el evento.

A modo de cierre, Sánchez ha concluido su intervención desde Burgos reafirmando que el PSOE seguirá "adelante con la agenda de derechos", independientemente de las críticas de la oposición.

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