En medio de la tormenta por la paralizada reforma del aborto y la dimisión del ministro Gallardón, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha eludido este miércoles responder en el Congreso de los Diputados sobre la interpelación desde la oposición sobre el asunto. De manera sorprendente, ha sido la titular de Empleo, Fátima Báñez, quien ha ocupado su lugar.

La ministra de Empleo ha respondido sobre el aborto
Sáenz de Santamaría ha contestado a una pregunta del PSOE sobre la reforma constitucional y se ha marchado. La ministra de Empleo, Fátima Báñez,  ha sido quien ha contestado al diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares en una interpelación que estaba dirigida a Gallardón.

Declaraciones en los pasillos de la vicepresidenta
Cuando se marchaba, en los pasillos del Congreso los periodistas le han preguntado a Sáenz de Santamaría, quien con una sonrisa ha respondido que ha sido una “legislatura muy complicada”, con la crisis económica y Cataluña, y que “con todos los ministros, especialmente Gallardón, se ha desprendido una sensación de solidaridad”.

“He trabajado mucho con él… era mi jefe porque pertenezco al Ministerio de Justicia…”, ha dicho, siempre con la misma sonrisa, la vicepresidenta, que ha destacado de Gallardón su “visión política”. Tras asegurar que ha aprendido “mucho de él”, ha añadido que está segura de que “nos ayudará en donde pueda”.

Se ha crimilizado a las mujeres un año y medio
Gaspar Llamazares ha exigido al Gobierno que explique su cambio de postura y ha criticado “el escapismo" de Sáenz de Santamaría y “la criminalización” que hecho el Ejecutivo “ de las mujeres durante un año y medio”. "Es una cuestión de familia, de la familia del PP y nos deben una explicación", ha insistido el portavoz de IU.

Báñez no ha dicho otra cosa que lo que ya dijo Mariano Rajoy ayer para justificar lo que no es más que un oportunismo político de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas: que no hay consenso. Asimismo, ha asegurado que se cambiará lo concerniente a que las menores puedan abortar sin el permiso de sus padres.