Pocos convencidos, y otros a regañadientes, el caso es que el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, ha ordenado al establishment popular salvar a la candidata María Dolores Cospedal de la quema que anuncian las encuestas (tanto del PP como del PSOE) y echar el resto en Castilla-La Mancha donde la secretaria general vuelve a presentarse para revalidar la presidencia de la comunidad. Rajoy sabe que si su número dos fracasa y no consigue la victoria, él pagará también los platos rotos dejados en el camino por la discutida bicefalia (y escasamente aceptada por los barones del partido) ostentada por Cospedal durante estos siete años. De ahí que el líder conservador se olvide de otros territorios y se vuelque con Cospedal, cuya candidatura ha presentado ya en menos de un mes en dos ocasiones.

Apoyo insólito y personalista
El caso es que el presidente del PP no ahorra ni medios ni formas para expresar su apoyo a Cospedal. Tanto es así, que el pasado 8 de abril no dudó en trasladarse hasta Ciudad Real para presentar a los candidatos a las principales ciudades de Castilla-La Mancha, y ya de paso deshacerse en halagos hacia Cospedal: “Contamos con el talento, el tesón y la confianza de María Dolores Cospedal”, ante la cual, aseguraba, “hay que quitarse el sombrero”. Veinticuatro días después, el mismo discurso, el mismo apoyo y el mismo deseo, pero en esta ocasión este sábado en el palacio de congresos de Toledo: “Y si hay una causa del cambio nacido aquí hace cuatro años y luego extendido a toda España, es María Dolores de Cospedal”, ha asegurado ante un aforo entregado e integrado exclusivamente por la familia popular. Nunca antes ningún líder territorial había recibido este insólito y personalista apoyo, que, en declaraciones a ELPLURAL.COM de un destacado miembro del PP, “nos recuerda a la campaña electoral de 2011, cuando Rajoy vino a Castilla-La Mancha en una docena de ocasiones”.

Rajoy con los candidatos a las capitales de Castilla-La Mancha



“Lo peor de Dolores es que la conocen”
Las mismas fuentes aseguran que si en 2011 su condición de secretaria general del PP, “y estar en los medios de comunicación diariamente”, con el apoyo “incluido de Prisa”, dicen, supuso un determinante revulsivo para la victoria de Cospedal por un solo diputado de ventaja, auspiciada, eso sí, por la nutrida colonia de madrileños residentes en Guadalajara, hijos de la diáspora del ladrillo (circunscripción donde aventajó al PSOE en dos escaños), sumado a la pésima imagen del PSOE proyectada por los errores de Zapatero, hoy “puede que la sobreexposición de Dolores sea una rémora más que un valor electoral”, comentan las mismas fuentes, quienes nos recuerdan su dificultad para salir a la “calle sin que, injustamente, sea abucheada”. Realidad recordada este viernes por su rival socialista, el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que en la tradicional romería capitalina de la Virgen del Valle, sentenció: “El día que me dé miedo pasear entre mis vecinos, el día que no me atreva a ir a un Día del Valle o a una procesión como la del Corpus, ese día tendría que dedicarme a otra cosa”.

Aznar, al rescate de Cospedal…
Y razón no le falta a García-Page, puesto que los castellano-manchegos difícilmente pueden perdonar las cantadas ausencias de Cospedal en momentos donde la sociedad reclama su presencia, pero pesa más el miedo al rechazo que la obligación institucional. Como ella ha reclamado y conseguido el apoyo explícito de José María Aznar, otrora enemigo declarado de la secretaria general que lo “escondió” en las elecciones europeas y ahora reivindicado por la vieja guardia (Rubí, Aguirre, Sanz, Herrera) al considerar que el expresidente del Gobierno puede amarrar los votos que pretenden emigrar a partidos emergentes como Ciudadanos o Vox. El caso es que Aznar estará en Toledo el 18 de mayo, última parada de su tour electoral que lo llevará por tierras madrileñas, aragonesas, riojanas y castellanoleonesas. Pero nunca coincidiendo con Mariano Rajoy.

…Y el PSOE a reforzar la victoria de Page
Y todo en un intento desesperado por salvar a la candidata Cospedal, mientras que sus contrincantes refuerzan sus posiciones, sabiendo como saben que la victoria del día 24 está cada día más cerca. Así, al menos, lo sienten en el PSOE, con su máximo líder a la cabeza, Pedro Sánchez, que no ha dudado ni un solo momento en dedicar días enteros (y lo que falta) a recorrer Castilla-La Mancha junto a Emiliano García-Page, donde se ha percatado que la victoria de los socialistas en este comunidad es algo más que un deseo, “es una necesidad que la gente nos transmite allí donde vamos; en todos estos rincones nos animan para echar a Cospedal de Castilla-La Mancha”, reconocen voces del PSOE a este periódico.