Elijamos una fecha para poner la mirada en la agenda del presidente del Gobierno. Por ejemplo, el 1 de mayo, que de alguna forma significaría el inicio casi oficial de la campaña para las elecciones autonómicas y municipales del 24M. Y descubriremos una realidad: en todas estas semanas, Mariano Rajoy apenas ha ejercido de jefe del Ejecutivo, absorbido por una actividad política de partido, campaña incluida, desconocida históricamente en él.

Veintidós mítines que no dejaron tiempo para nada más
Veintidós mítines (que hubieran sido veinticuatro si no se hubiera producido el accidente del Airbus en Sevilla que le obligó a suspender su presencia en Canarias) y sus correspondientes viajes llenaron el calendario de Rajoy en mayo. Un récord para un hombre tan poco dado a esta actividad mitinera. Tanto se volcó en el PP que sólo quedó en su agenda oficial hueco para una muy rentable, televisivamente, vista a las tropas españolas en África, verse con el presidente de Italia en Moncloa y, eso sí, sacar hueco para reunirse con los empresarios automovilísticos en torno al Salón del ramo en Barcelona.



Los resultados el pasado 24 de mayo no han hecho sino ahondar en esa tendencia de la agenda del Presidente. No hay más que echar un ojo a su actividad en el mes de Junio para darse cuenta. Excepto por sus obligadas intervenciones en las sesiones de control parlamentario de los miércoles y su presencia en la Cumbre Europa-Latinoamérica Rajoy es un Presidente 'bajo mínimos'.

Rajoy utiliza Moncloa para buscar pactos
Como se ve, la Secretaría de Estado de Comunicación (SEC) no facilita información de actividad oficial alguna..., y eso es porque Rajoy está ocupado en asuntos de su partido, donde está trabajando 'bajo máximos'.

Como queda reflejado en su agenda, y se hizo público, el 2 de mayo Mariano Rajoy, presidente del PP, se reunió en Moncloa con Albert Rivera. Un escenario discutible, porque se produjo con quien ni siquiera es diputado nacional.., y el tema, evidentemente, fue la negociación de los posibles pactos entre Ciudadanos y el PP.

y la del mes de junio, a un presidente de Gobierno desaparecido



También en Moncloa, el día 3, se vio Rajoy en un almuerzo con Pedro Sánchez. Esta vez podría justificarse el escenario, porque Sánchez es el líder de la oposición. Pero de nuevo, evidentemente, el mayor esfuerzo del temario estaba dirigido a hablar de las municipales y autonómicas...

Una legislatura acabada
¿Quién Gobierna España? Parece que Rajoy no tiene tiempo para ello. Porque si la agenda oficial muestra la superficie, por debajo los esfuerzos de Rajoy están siendo dirigidos a un intento desesperado por reforzar las débiles candidaturas 'populares'. Fuentes políticas nos aseguran que los cambios de última hora que se produjeron el pasado sábado, por ejemplo en Murcia y Almería, donde los gobiernos municipales iban a esfumarse de las manos del PP, sólo se salvaron por la implicación directa del propio Rajoy, que encontró los argumentos necesarios para presionar a Rivera y para que, literalmente, ciudades que se acostaban de izquierdas se levantaran, Ciudadanos mediante, en manos 'populares'.

En realidad, la legislatura, como reconocen la inmensa mayoría de los políticos, de la inmensa mayoría de las fuerzas, está acabada. Ni siquiera hay suficientes leyes pendientes de aprobación para justificar que se vuelva a abrir el Congreso tras las vacaciones veraniegas. Empieza a ser un runrún imparable que Rajoy está considerando el adelanto electoral. El diario El País apuntaba este lunes que se lo estaban pidiendo los empresarios catalanes, que buscan así 'diluir' el aspecto plebiscitario de las elecciones catalanas del próximo 27S.

Las razones del PP para el adelanto electoral
Otras circunstancias más se apuntan para favorecer esta idea. Todas internas del propio PP, donde está volcado Rajoy, ya que si el Gobierno lo tiene que abrir para, al menos, dejar salir a Wert, el partido lo tiene tan revuelto como en 2008, cuando necesitó la 'revolución del Congreso de Valencia' para controlarlo.

Hace unos días publicábamos que en Génova se daba por acabado el mandato Cospedal y que, una vez ésta impone que con ella salga su 'archienemigo' Arenas, el nombre de Ana Pastor, vieja amiga personal del Presidente del Gobierno, pudiera realizar la transición interna. Una transición que, cuanto más se prolongue, más difícil puede resultar para Rajoy, dada la contestación y el descontento que crece entre los barones y que irá en aumento en otros niveles según vaya tomando cuerpo 'el desencanto' de los cientos de cargos que, tras el desastre electoral del 24M, se vayan encontrando literalmente en las oficinas de desempleo.

Otro hecho nos apuntan en las propias filas populares en favor del adelanto electoral... Mariano Rajoy no quiere que cale en la sociedad el cambio que podrían traer los gobiernos de izquierdas que se han ido formando en Ayuntamientos y que se anuncian en un buen número de Comunidades. La experiencia de una forma de gobernar diferente podría resultar letal para la gran justificación de los recortes de los gobiernos PP, no había otra política posible... El anuncio de que las cámaras se disolverán antes del verano y las elecciones tendrán lugar en septiembre empieza a ser un rumor cada vez más denso.