Tras conocer la renuncia de José Luis Ábalos a su escaño en el Congreso de los Diputados, decisión que ha tomado en su ingreso en prisión provisional, será la alcaldesa de Llaurí (Valencia), Ana María González Herdaro, será quien ocupe su lugar en la Cámara Baja. González Herdaro, que es militante del PSOE desde 1995, es actualmente alcaldesa de Llaurí y revalidó la alcaldía en 2023 tras ocho años como primera edil.

Licenciada en Derecho por la Universitat de Valencia, concurrió en el séptimo puesto de la candidatura del PSOE a las últimas elecciones generales en julio de 2023, de modo que es la siguiente en la lista del PSOE por Valencia y, a la espera de la confirmación de la Junta Electoral Central (JEC), ha avanzado su intención de tomar posesión del acta de diputada. Se da la circunstancia de que en 2021 fue condenada a pagar una multa de 960 euros y a ocho meses de retirada del permiso de conducir por conducir ebria, momento en que se procedió a una apertura de expediente informativo por el PSPV.

Actualmente es asesora del Grupo Socialista en la Diputación de Valencia, que capitanea el alcalde de Mislata y líder provincial del PSPV, Carlos Fernández Bielsa, y secretaria general del PSPV de Llaurí, además de responsable de Política Autonómica y de apoyo a los grupos en la oposición y es también miembro del comité nacional. Con anterioridad, la socialista formó parte de la CEC Ribera Baixa y de la Ejecutiva del PSPV.

El PSPV-PSOE obtuvo cinco diputados por la provincia de Valencia en las elecciones de julio de 2023, uno más que en la anterior legislatura. La lista ya corrió al dejar el acta la ministra y actual secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, y ocupó su puesto el líder de Juventudes Socialistas, Víctor Camino.

Ábalos renuncia a su escaño y se mantiene en el Supremo el 'caso mascarillas'

Por consiguiente, en el plano judicial, la renuncia del escaño de Ábalos en el Congreso no afecta al juicio que tiene pendiente en el Tribunal Supremo (TS) por presuntas irregularidades en la compra de mascarillas en pandemia, previsto para abril. Sin embargo, sí puede acarrear que la otra pieza en la que se le investiga, la de presuntos amaños de obra pública, sea enviada a la Audiencia Nacional (AN) al perder su estatus de aforado, que era la condición por la que el alto tribunal entró en el caso.

El Supremo tiene la competencia para juzgar a Ábalos por las mascarillas porque la Sala de lo Penal fijó en 2014 que "en las causas con aforados la resolución judicial que acuerda la apertura del juicio oral constituye el momento en el que queda definitivamente fijada la competencia del tribunal de enjuiciamiento aunque con posterioridad a dicha fecha se haya perdido la condición de aforado".

Aplicando ese acuerdo, Ábalos será juzgado por el Supremo a pesar de renunciar al acta de diputado, toda vez que el magistrado instructor, Leopoldo Puente, dictó el pasado diciembre el auto de apertura de juicio oral por la presunta trama de mascarillas.

Las circunstancias habrían cambiado si el exministro de Transportes hubiese dejado el escaño antes de que el Supremo acordara sentarle en el banquillo, ya que el asunto habría quedado en manos de la Audiencia Nacional, donde se empezó a investigar el 'caso Koldo'.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio