Tres meses y medio después de los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos e Israel a Irán que desembocaban en la escalada bélica de estos últimos meses en Oriente Próximo, este domingo Washington y Teherán llegaban a un acuerdo de paz por el que ambas partes ponían fin a las operaciones militares. Pocas horas después del anuncio, ahora el Partido Popular (PP) no duda en celebrar el acuerdo y en mostrar su defensa a un ‘No a la guerra’ que hasta hace no muchas semanas le costó la confrontación con un Gobierno central que, desde el primer día del conflicto en Irán, hizo este lema su bandera.

"Siempre hemos defendido que esta guerra nunca debería de haberse producido y mucho menos en las circunstancias y de la manera que se ha producido", manifestaba este lunes el portavoz nacional del PP y vicesecretario de Cultura, Borja Sémper. Asimismo, remarcaba que desde las filas populares "siempre" han defendido el ‘No a la guerra’. Con todo ello, el vicesecretario aseguraba estar "muy satisfechos" en la formación y "esperanzados" y tildaban el acuerdo como "una magnífica noticia". "Lo celebraremos, le puedo asegurar como el que más", añadió.

Sin embargo, lo cierto es que esta nueva postura que ahora adopta el PP se produce meses después de que Estados Unidos iniciara la ofensiva en Oriente Medio y cuando el acuerdo de paz ya está cerrado sobre la mesa. Bastaron pocos días desde el inicio del conflicto, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dejó clara la apuesta del Ejecutivo central por la paz y el rechazo a la guerra. Tras recibir las amenazas de Donald Trump, quien llegó a acusar a España de ser un socio “terrible” por esta postura contraria al conflicto, Sánchez comparecía para enarbolar el ‘No a la guerra’ y en defensa de una "solución diplomática y política".

"Rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática y política. Algunos nos acusarán de ingenuos, pero ingenuo es pensar que la solución es la violencia, creer que la democracia o el respeto entre naciones brota de las ruinas o pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es una forma de liderar", defendió en aquella ocasión el jefe del Ejecutivo español. Unos principios que no quedaron únicamente en el relato de Moncloa, sino que también se vieron materializados en algunos ejemplos como el veto a Estados Unidos para que utilizara las bases de Rota y Morón para sus ataques a Irán o los numerosos aplausos recibidos desde Europa por su rechazo a la ofensiva militar pese a las constantes amenazas de Trump.

Frente a ello y a pesar del giro abrupto que han dado a su discurso, desde el PP no dudaron en cerrar filas con Estados Unidos y cargar contra el Gobierno. "Si Irán le da las gracias y Estados Unidos le considera un terrible aliado, falla usted. Eso no es equidistancia. Es perjudicar los intereses de España frente a un ‘régimen odioso’", eran las palabras que el líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, vertía en un escrito que dirigía a los españoles. "España es un país fiable, comprometido con la libertad y con los valores de Occidente. España es mucho más que su mal Gobierno", añadía.

En otra ocasión, durante una rueda de prensa, Feijóo seguía en esta misma senda considerando que la reacción del Gobierno central con los ataques de Estados Unidos respondía a un planteamiento "demagógico" y que solamente buscaba conseguir un "puñado de votos". "Los intereses electoralistas no pueden estar por encima de los intereses legítimos de un país, y la opinión personal o política de un presidente del Gobierno es secundaria al interés del país que preside", sostenía entonces Feijóo. Asimismo, añadía que "enemistarse con un país por un desencuentro puntual con su presidente es una irresponsabilidad". Y remarcaba: "Nuestra relación con los Estados Unidos ha de preservarse, la tenemos que hacer como socios de la UE y no podemos salirnos del marco de los socios de la UE por intereses políticos del presidente del Gobierno".

Sánchez llama al "diálogo y la diplomacia": "Celebremos. Pero no olvidemos"

Lejos de esta postura diametralmente opuesta a lo que ahora dicen celebrar desde las filas del PP, poco después de conocerse el acuerdo de paz, Sánchez ha confiado en que este "marque una nueva etapa en Oriente Medio" y acabe con una guerra que considera un "sinsentido".

De esta forma, el jefe del Ejecutivo ha lamentado en una publicación compartida en su cuenta de X (antes Twitter) los "más de 7.400 muertos, la mayoría civiles", los "cientos de hogares, colegios y hospitales destruidos" y el "incremento generalizado de los precios y miles de millones de euros en pérdidas también Europa" que ha causado el conflicto en Irán. "Confiamos en que el acuerdo de paz anunciado hoy sirva para poner fin a este sinsentido, que sea respetado por todas las partes, y que marque así el inicio de una nueva etapa en Oriente Medio", ha remarcado Sánchez.

Con todo ello, el presidente del Gobierno ha culminado su mensaje con un llamamiento al "diálogo y la diplomacia". "Celebremos. Pero no olvidemos. Y aprendamos de una vez por todas que la guerra es un fracaso. El diálogo y la diplomacia son el único camino", ha deslizado el inquilino de La Moncloa.

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