Llegó el momento. Nos volveremos a ver”. El asesor y estratega político Iván Redondo anunció el pasado jueves la publicación de su primer libro, El Manual (Contraluz), en el que comparte algunos de los entresijos del poder en España, que ha vivido en primera persona, y de forma destacada en los años en los que fue el asesor áulico del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, como secretario de Estado, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España (2018-2021).  

Suscribiendo las palabras del propio Redondo, "en la vida, como en la empresa y en la política hay que saber ganar, hay que saber perder y hay que saber parar". Y parece que también hay que saber cuando enrocarse hacia el presente y despedirse mirando al futuro.

El Manual de manuales

Según la RAE ―recuerda Redondo―, “un manual es un libro o publicación que resume lo más determinante de una materia o documento con instrucciones”. En este caso, ‘El Manual’ será un tomo que comprenda “la historia de un asesor, de un equipo, de un país”. El primer libro escrito por Redondo destapará la trastienda de la estrategia política: campañas electorales, reuniones de pasillo, decisiones al límite, relato, relato y más relato. El de la vida misma.

El 7 de mayo, jornada en que saldrá a la venta el libro, coincide con el día de San Flavio de Nicomedia, un oficial romano que murió por su fe durante las persecuciones al emperador. Una casualidad ―o no― muy elocuente que sintetiza la biografía política de aquel joven que abandonó Euskadi tras sus estudios en la Universidad de Deusto.

En su Sala de Guerra en La Vanguardia, Redondo aplica su Manual a la situación real en la que estamos: “el PP y el PSOE están en empate técnico según las tablas del CIS y también las que no se publican. En el entorno del 28%, siete millones de votos, con una participación estimada del 69%. Y con la suma de los dos partidos clásicos situándose en los 228 diputados, solo 18 por arriba de la cifra crítica de los tres quintos (210) para una reforma constitucional y 30 por debajo de la actual cifra que tiene el bipartidismo (258)”.

Empate técnico

El experto en comunicación y alta dirección ha remarcado que la suma del bipartidismo (PP-PSOE) está ya en votos, porcentajes y escaños “en un panorama similar al de junio de 2016”. En 2008 el bipartidismo obtuvo un 83% de los votos por un 55% de hoy; 323 diputados por 228 y 21,5 millones de votos por 13,8 millones en el 2026.

Además, el bipartidismo en el 2008 representaba el 60% del censo electoral, mientras que esa cifra hoy se sitúa por debajo del 40%. “En el 2008, seis de cada diez personas con derecho a voto que te cruzabas por la calle votaban ­PSOE-PP, tres se abstenían y solo una votaba a otras formaciones”. “Hoy, en cambio, menos de cuatro de cada diez dan apoyo al PP y al PSOE, tres se abstienen y los restantes tres votan a otros, entre los que caben Vox, los plurinacionales, nacionalistas o las volcánicas izquierdas a la izquierda del PSOE”, desgrana Redondo.

Este análisis puede leerse del derecho o del revés. En el Madrid DF lo olvidan habitualmente. “Unos, porque tienen este análisis y no les gusta, versus los que no lo tienen y directamente no lo quieren escuchar. Y luego pasa que convocas unos caucus de la derecha para capturar a Vox y los de Abascal te capturan en todos y cada uno de ellos”.

De cara al futuro terror más inmediato, Redondo ha rememorado que, en el 2008, Obama ganó las presidenciales en EE. UU., “mientras en España el bipartidismo tocaba su cenit”. En cambio, hoy, es “Trump quien lidera el futuro terror en el hemisferio occidental mientras solo cuatro de cada diez electores dan su apoyo al bipartidismo como viga maestra del sistema español”. Con los trumpistas representando a 1,5 de cada diez electores por los dos de cada diez del PP. “Un 35% del censo electoral para la derecha, un 40% para el bipartidismo y un 35%, de movilizarse la izquierda, para el conjunto de la actual mayoría gubernamental. Empate técnico”, explica el líder del Grupo Redondo.

Asimismo, el asesor ha centrado su atención en el “centro, centrito”. “El elector en nuestro país es enormemente estable en su comportamiento”. Tanto es así, explica, que “el bloque de la derecha, hoy movilizado por encima de sus posibilidades, representa solo al 35% del censo electoral, una cifra muy parecida a la del año 2011”. La derecha ya sabe, pues, su tope sobre censo. La actual mayoría transversal, plurinacional y periférica, con su desmovilización, “es la que tiene los deberes por hacer”, instruye.

El reto

Con un 35% del censo movilizado, “PP-Vox pueden estar en la mayoría absoluta por la desmovilización de la izquierda”. Por el contrario, “pueden estar por debajo, por la movilización de la mayoría actual que sustenta al Gobierno de Sánchez y alguna sorpresa más en el tablero”. La derecha ni subirá ni bajará de ese 35% del censo. “El reto es para los de enfrente”. Sin movilización será como noviembre del 2011, “pero con ella y un nuevo coche se ­reeditará el gobierno de coalición progresista”.

España, “siempre tan plural y plurinacional”. Con Vox en el 20%, especifica, estamos ya en “otro escenario muy diferente” al de las encuestas privadas que amarran al PP en el 32% y a una derecha por encima del 52% en España. “Los colores del mapa electoral en julio del 2027 serán variados, y veremos, por ejemplo, al PP, PSOE, Vox, PNV, EH Bildu o AC, quién sabe, pelear por estar en el mapa de las primeras fuerzas de cada provincia”, reflexiona Redondo.

La derecha política y mediática no ha cesado en su empeño de desgastar al Ejecutivo por atornillarse al poder sin poder ejercerlo. La diferencia entre ganar y gobernar, detalla Redondo, “se aprende en las noches electorales”. En Madrid, hoy ganaría el PP, y en Barcelona, el PSC. En Sevilla, el PSOE, pero en València habría una dura pelea entre el PSOE y el PP, y en Murcia, tal vez la victoria sería de Vox. Los peones de Donald Trump (la ultraderecha de Vox) tienen límites en la plurinacionalidad –o sea en Catalunya, Galicia y Euskadi–, pero están muy por arriba de la media en otras tantas provincias para llegar fácilmente a la media del 20%.

Finalmente, Redondo ha destacado el error técnico del PP al tejer los caucus de la derecha: “Se enzarzaron en una lucha insomne por revertir transferencias cruzadas y se olvidaron de darle un orden de sentido a su despliegue estratégico”. En ‘El Manual’ se explicará que el fin del relato y las ortodoxias es inmediato. “Llegó el momento de la verdad”, sentenció Redondo.

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