Antonio Banderas ha llevado la Semana Santa de Málaga al Movistar Arena de Madrid ante el Papa León XIV. El actor malagueño ha intervenido en el encuentro Tejer Redes con el Mundo de la Cultura, del Arte, de la Economía y del Deporte, uno de los grandes actos sociales de la visita del Pontífice a España, para reivindicar el valor espiritual, cultural y artístico de una tradición que, según ha explicado, marcó su relación con la fe desde la infancia.

Banderas ha definido la Semana Santa malagueña como “un ritual majestuoso de arte, cultura y devoción”, una expresión popular que toma las calles cada año y en la que se mezclan la belleza, la memoria familiar y la búsqueda de respuestas. Ante León XIV, el intérprete ha recordado que fue precisamente en ese ambiente donde, con apenas cuatro o cinco años, nació en él una pregunta que solo contenía una palabra: “Dios”.

El actor ha situado esa primera intuición de fe en una escena íntima, ligada a su madre y a la Virgen de la Esperanza. “Poco a poco fui encontrando respuestas, como la que reconocí en los ojos de mi madre, mientras le clavaba su mirada y su corazón devoto a la Virgen de la Esperanza que pasaba en su trono frente a nosotros en aquellos lejanos años”, ha relatado durante su intervención.

También ha evocado la voz de los cantaores de saetas, la primavera malagueña y la gente “humilde y buena” que cada año sale a la calle para formar parte de esa celebración. Una memoria personal convertida en reflexión pública sobre el papel del arte y su relación con la fe.

El arte como síntoma de alerta

Banderas ha defendido que el arte no puede reducirse a belleza ni a ornamento. En su intervención, ha subrayado que el arte también es pregunta, contraste, reflexión y tensión entre lo que el ser humano sabe y aquello que apenas intuye. “El arte ha sido y debe seguir siendo el espejo que refleja vidas que pasan de largo”, ha señalado.

El actor ha ampliado esa idea para vincular la creación artística con la responsabilidad social. A su juicio, el arte también debe funcionar como “voz de alerta” frente a sociedades que se acostumbran a convivir con la injusticia. Por eso ha defendido que debe ser una alternativa a la violencia, “todas las violencias”.

En ese punto, Banderas ha reivindicado la valentía del artista. Ha sostenido que quienes crean no deben renunciar a su papel crítico ante la sociedad, ante el propio arte e incluso ante la religión. Para el intérprete, la creación artística conserva su fuerza precisamente cuando incomoda, interpela y obliga a mirar donde otros prefieren no detenerse.

Su intervención también ha abordado uno de los grandes debates del presente: el impacto de la inteligencia artificial. Banderas ha advertido de que, en un mundo acelerado, fragmentado y a veces simplificado en exceso, el arte ayuda a recuperar la profundidad y el alma. Una profundidad que, según ha dicho, está amenazada por inteligencias artificiales que deben estar “al servicio del ser humano y no al revés”.

Gospel y "hechizo de Dios"

El actor ha explicado además que su presencia en el acto estaba vinculada al musical Godspell, del que es productor. Banderas ha recordado al Pontífice que esta obra nació en Estados Unidos y ha jugado con el significado de su título para realizar una confesión personal: “Hoy estoy aquí, Santo Padre, confesando haber sido víctima del hechizo de Dios”.

La frase ha condensado el tono de una intervención en la que Banderas ha unido memoria, fe, arte y compromiso social. El malagueño ha agradecido la presencia de León XIV en Madrid y ha interpretado su visita como algo más que un desplazamiento institucional. “No es sólo una visita, es un gesto, un gesto de escucha, de cercanía, de diálogo con la sociedad civil”, ha señalado.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora