El nuevo bulo con el que la derecha mediática quiere atacar al Gobierno es que el presidente Pedro Sánchez sufre problemas de salud. Después de varios meses especulando sobre su estado físico, el medio Libertad Digital ha dado un paso más este lunes, publicando directamente que el líder del Ejecutivo es tratado desde hace meses por una dolencia cardiovascular. El diario cita "fuentes de toda solvencia" y detalla toda la agenda sanitaria de Sánchez, y aseguran que la Secretaría de Estado de Comunicación "no ha desmentido la información".
ElPlural.com se ha puesto en contacto con esta misma institución para preguntar si la información es veraz: "Obviamente, no. De hecho lo desmiento", ha sido su respuesta. Moncloa confirma, por tanto, que Libertad Digital ha publicado información falsa sobre Sánchez, de quien dicen que su "dolencia cardiaca" podría causarle "una trombosis o infarto".
El medio aprovecha los rumores que han surgido en torno a Sánchez por "su deterioro físico y su delgadez", que han servido como arma arrojadiza de la derecha y la ultraderecha en las redes sociales. Lo achacan a un "estrés crónico", una condición de la que no aportan ninguna prueba médica, y que atribuyen a "la presión política y el desgaste provocado por el cargo". En este sentido, y según esas "fuentes de toda solvencia", aseguran que el presidente "padece una dolencia cardiovascular de la que ha estado siendo tratado en secreto en los últimos meses en el Hospital Ramón y Cajal", el centro sanitario madrileño de referencia para La Moncloa.
Aseguran que a Sánchez "se le realizan pruebas diagnósticas para seguimiento de su evolución", en las que incluyen "un TAC helicoidal". También que el médico que más ha atendido al presidente es el jefe del servicio de Cardiología del Ramón y Cajal, José Luis Zamorano. La información "exclusiva" en la noticia de Libertad Digital se queda ahí, ya que el resto es un perfil del doctor Zamorano y especulaciones sobre en qué podría derivar la dolencia: "En posibles eventos cardiovasculares, como una trombosis o un infarto", añaden.
También aseguran que Sánchez acudía al hospital en secreto y "a horas intempestivas" para evitar ser visto, y que es "un paciente muy hipocondriaco y está obsesionado con su estado de salud". En esto se basan para lanzar un nuevo ataque contra el presidente basándose en su vida privada, una práctica habitual en la derecha mediática. Libertad Digital no es el primero en aprovechar los rumores que hay en redes sociales sobre la salud de Sánchez para especular.
Los bulos de la derecha sobre la salud de Pedro Sánchez
Este mismo domingo, Vozpópuli ha publicado otro artículo analizando el "desgaste fisiológico" del presidente desde que asumió el cargo en 2018. Aseguran que Sánchez está "más desmejorado" que hace ocho años, algo que también atribuyen a un "estrés crónico". En este caso no contaban con "fuentes de toda solvencia", y se limitaron a consultar a expertos médicos para que dijeran lo que todo el mundo sabe: que el poder desgasta.
Sánchez no es ni el primer ni el último líder que sufre un deterioro físico que hace despertar rumores, pero en su caso esto se suma a la campaña de desprestigio que aprovecha cualquier aspecto de su vida privada. El propio periodista de Vozpópuli menciona a Barack Obama, Angela Merkel, François Hollande o Felipe González como ejemplos, pero la lista es interminable.
En el caso de Sánchez, se dedican a analizar todas y cada una de sus facciones: "Sus arrugas están más marcadas que antes, especialmente las de la frente y comisuras, asociadas no solo al paso del tiempo sino también al estrés y la presión política", asgura uno de los médicos consultados por el medio. El redactor aprovecha también para especular con la frase "son las cinco y no he comido", que Sánchez dijo en la rueda de prensa en la que dio explicaciones sobre los casos de corrupción de José Luis Ábalos y Sántos Cerdán en junio.
Fue en esta comparecencia en la que se empezó a especular con el estado físico del líder del Ejecutivo. Las redes sociales se llenaron de comentarios que señalaban que Sánchez estaba llamativamente delgado, y que incluso había tardado tanto en salir a hablar porque le habían estado maquillando para disimularlo. El periodista de Vozpópuli relaciona esa frase con explicaciones médicas lógicas, como que el presidente sufre "alteraciones propias de los hábitos de vida actuales, marcados por el estrés y el paso del tiempo".