El director de cine Pere Portabella cuya película El sopar (La cena, 1974) fue desprogramada del  de cine Memoria del Descrédito organizado por la Diputación de Granada conjuntamente con el Museo Reina Sofía de Madrid a finales de marzo de este año en una torpe acción con reminiscencias de censura de épocas pasadas, será homenajeado este viernes 5 de mayo en la Cineteca del Matadero a las 19:00 horas por los miembros de la Asociación La Comuna. La previsión es que Portabella acuda al acto.

Censura
“Tras conocer la censura, desde La Comuna hemos decidido promover la presentación de El sopar en Madrid, para lo cual contamos con la participación de su director, Pere Portabella y la protagonista, Lola Ferreira”, explica en un comunicado esta entidad de la que forman parte ex presos del franquismo que protagonizan también una parte importante de las denuncias presentadas en la denominada «querella argentina contra los crímenes del franquismo» abierta en un juzgado de Buenos Aires.

“Sigue el furor censor”
Explican que a pesar de que han transcurrido ya 40 años desde la filmación de El sopar, “parece que no han sido tiempo suficiente para enfriar el furor censor de algunas autoridades, empecinadas en su rechazo a que se proyecte la luz sobre la realidad de una dictadura de la que sin duda se consideran tan herederas como obligadas a su ocultación y maquillaje”.

Puig Antich
Si bien consideran que este episodio ha permitido a mucha gente “descubrir el insólito documento histórico que, por varios motivos, constituye El sopar”. Se refieren a que el rodaje coincide “con la velada víspera del asesinato por garrote vil de Salvador Puig Antich. Esto es, la tarde del 1 de marzo de 1974”.

La reflexión de los presos
“Los protagonistas son cuatro ex-presos y una ex-presa políticos de diversas adscripciones militantes e ideológicas, que suman un total de más de 50 años de cautiverio efectivo; y la narración o argumento de la película es precisamente la reflexión espontánea de esas personas sobre esa experiencia, tanto en el plano político como personal y vital”, continúan.

Una realidad incómoda
En su opinión, tanto el contexto histórico y político, como la temática que indican es inédita en el cine, y sus propios protagonistas, “confieren a El sopar un valor único como valiente ejercicio de visibilización de una realidad que, como casi todo lo que tiene que ver con el franquismo, y en particular con su última etapa (el llamado tardofranquismo), sigue resultando sumamente incómodo para la derecha de este país, y, lamentablemente, también para buena parte de la izquierda”.

Seres de carne y hueso
“En tanto que asociación de represaliados y represaliadas del franquismo, El sopar tiene para nuestra asociación, La Comuna, un doble valor: primero porque habla de la cárcel y de las vivencias e inquietudes de los presos y presas políticos; nos hemos reconocido en ese diálogo de los protagonistas y en la imagen cercana que transmiten como seres de carne y hueso, huyendo de triunfalismos y retóricas, con sus dudas y contradicciones...”

Verdad y justicia
Y por otra parte, añaden, “porque contribuye a la lucha en la que junto a tantas otras organizaciones memorialistas estamos empeñados por la verdad y la justicia respecto a los crímenes del franquismo. Por ello, tras conocer la censura impuesta a su proyección en Granada, hemos decidido promover la presentación de El sopar en Madrid”.

La generosidad de Portabella
“Para conseguirlo, hemos contado con la generosidad tanto de su director, Pere Portabella, proporcionándonos la película y accediendo a participar en la presentación, como de una protagonista de la misma, Lola Ferreira, que igualmente ha aceptado participar en el acto”.