Durante el debate de la toma en consideración de una Proposición de Ley Orgánica de Vox en el Congreso de los Diputados que incluye prohibir el velo integral (burka y niqab) en el espacio público, la portavoz parlamentaria del Partido Popular, Ester Muñoz, ha entonado un discurso en clave de defensa de la iniciativa, instando a que, quien no esté de acuerdo con estas bases, que "no venga a España". 

La portavoz ha comenzado su intervención desde la tribuna de la Cámara Baja defendiendo que, para los de Alberto Núñez Feijóo, es "un absoluto orgullo" defender esta postura. Cuando el pasado fin de semana anunció este apoyo a la medida planteada por la ultraderecha, ha señalado que "las mayores críticas" que recibió en redes sociales vinieron de hombres: "Algunos de ellos conocidos periodistas, machirulos que luego van diciendo que deconstruyen su masculinidad, curioso. Los argumentos que utilizaban eran tan insultantes como pobres. En España hay mujeres con burka o niqab, pásense por el centro de Madrid", ha emplazado. 

En este sentido, ha situado varios argumentos que respaldan la posición del PP en clave de apoyo: el primero de ellos, el que alega que son pocas las mujeres que lo llevan: "¿Son pocas? ¿Cuándo se ejerce la violencia contra la mujer no hay que legislar?", se ha preguntado. A su vez, en respuesta a los que opinan que atenta contra la libertad religiosa, Muñoz ha asegurado que esta "no es un derecho absoluto, cuando conculca derechos contra la dignidad de la mujer tampoco se puede". 

Bajo este telón de fondo, ha reiterado que este martes se debate "un principio moral que define quiénes somos como nación, el velo es la institucionalización de la invisibilidad femenina, una mujer obligada a caminar entre nosotros sin rostro, sin identidad reconocible, pero es un derecho a existir y estar delante de los nuestros", ha reiterado. 

Acusaciones contra la izquierda política

Ante estos argumentos, Muñoz ha cargado contra el espectro político de izquierdas, avisando de que no aceptará "que se esconda el debate detrás del relativismo cultural, la cultura no borra a la mujer". En este punto, ha situado como ejemplo histórico la protesta de las mujeres iraníes tras la muerte de Masha Amini, asesinada por llevar mal puesto el niqab en su país: "Se quitaron el velo, lo quemaron y lo alzaron, es un símbolo de sumisión, no es una prenda cualquiera. La revolución de las mujeres en Irán no comenzó pidiendo que las dejaran estudiar, sino que las dejaran ser y estar. Cuando un símbolo se impone, estamos ante un instrumento de control", ha defendido la parlamentaria. 

Por este motivo, y trasladando el caso a la realidad de España ha señalado que ese "nunca será el papel" que se adopte aquí. "En España la mujer no se somete a un marido, hermano o comunidad, solo ante la ley que nos iguala a todos, no es negociable. Esto es el progreso de la izquierda, esto lo han definido como progresista. Son mujeres en cárceles de tela que pasean por las calles de nuestro país, es indefendible que la izquierda progresista lo llame progreso. ¿Cuándo se vendió la izquierda de este país?", ha espetado. 

En estos términos, ha proseguido acusando a los partidos de izquierda que no se haya podido "hablar, debatir o discutir" más abiertamente sobre esta cuestión, reiterando que la prohibición del burka y el niqab "no es contra una fe, es contra la invisibilidad forzada": "A quien le incomode que las mujeres seamos libres e iguales, que no venga a España; España no es su país, no lo vamos a permitir", ha emplazado. 

Ha ahondado que, en nombre de su partido, el PP no dejará que "se normalice un símbolo de sumisión estructural": "Hoy votamos a favor de la visibilidad de la mujer, de una niña que sepa que su rostro no es de vergüenza, las mujeres caminamos libres. Esto en España no es negociable, vamos a dar la batalla", ha subrayado al término de su intervención. 

La ley de Vox consta de un artículo único en el que se establece que "queda prohibida la utilización en el espacio público, o en lugares privados con proyección a un espacio o uso público, de los velos denominados nicab y burka". La normativa contempla sanciones tanto por la utilización de dichas prendas de vestuario como por la acción de obligar a su uso. "No queremos a ninguna mujer encerrada en una cárcel de tela en España. Lo que hagan en sus países nos parecerá una desgracia, pero en España no. Nosotros no queremos que el islamismo se abra paso por las calles de España", defendió este lunes el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster.

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