Al menos desde diciembre de 2007, la Fundación Madrid 16, que contaba con los fondos públicos para promover la candidatura olímpica, estuvo transfiriendo pagos a la Fundación deporte, cultura e integración social (FDCIS), que presidía Iñaki Urdangarín, y se considera parte de la trama Nóos. Las facturas a las que ha tenido acceso este periódico suman 120.000 euros, pero también es cierto que nos dicen que el total de los pagos sería superior a esta cantidad.

Nadie parece saber qué servicios daba la Fundación de Urdangarin a cambio del dinero
Según ha sabido ELPLURAL.COM en fuentes que conocían perfectamente el funcionamiento de Madrid 16, las transferencias de dinero de este tipo, para buscar colaboraciones e influencias, que realizaba la Fundación se decidían en general directamente por parte del propio alcalde y su segundo, Manuel Cobo. Sólo ellos, según nos dicen, tenían potestad para llamar a la consejera delegada de Madrid 16, Mercedes Coghen y darle la orden para firmar contratos y realizar los pagos, según se nos dice.

Este es un hecho que el exsocio del duque de Palma ha vuelto a traer a la actualidad al pedir al juez José Castro que tome declaración al ministro, supuestamente para demostrar que las actividades de Nóos eran perfectamente legales, puesto que incluso el alcalde de Madrid colaboraba con ellos. Pero no es menos cierto que ninguna de las personas con las que ha hablado ELPLURAL.COM ha sido capaz de explicar a cambio de qué se ofrecían estos pagos, que parecían ser una especie de 'contrata' mensual que, como se puede ver por las facturas, consistía en pagos que oscilaban entre los 6.000 y los 12.000 euros.

Una de las Facturas que la Fundación de Urdangarín cobró de Madrid 16



El juez Castro y el fiscal Horrach imputaron a los que estaban por debajo de él, pero no a Gallardón
Este asunto, que fue denunciado por el pseudo sindicato Manos Limpias en su momento, provocó que en junio del año pasado el juez José Castro, instructor del caso Nóos, pidiera que el fiscal anticorrupción, Pedro Horrach, se pronunciara sobre la posibilidad de abrir una pieza separada sobre quien entonces ya no era alcalde de Madrid, sino su jefe máximo, el ministro de Justicia. El juez también dio diez días para que las partes personadas formularan las alegaciones que consideraran oportunas.

En Septiembre, el magistrado Castro, con el respaldo del informe del fiscal, decidió, sin embargo, no imputar al ministro de Justicia porque no veía indicios suficientes. Anticorrupción sostuvo en su momento que no había ningún documento ni testigo que involucrara a Ruiz Gallardón en el conocimiento del detalle de los pagos de la Fundación Madrid 2016 a la FDCIS de Urdangarin.

Manos Limpias sostuvo que Gallardón debía ser imputado porque presidía el patronato que supervisaba las actividades de la Fundación Madrid 2016 y en los artículos de este patronato figuraba "la obligación de hacer que se cumplan los fines de la Fundación, desempeñando el cargo con la diligencia de un representante legal". Lo cierto es que aunque el juez no imputó a Gallardón, sí que se mantuvo la imputación de quien era la consejera delegada de Madrid 2016, Mercedes Coghen, del director financiero, Gerardo Corral y de quien fuera el director de Deportes del ayuntamiento, Miguel de la Villa.