Desde el Ateneo de Madrid, el exportavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, ha cargado contra los “nuevos” dirigentes del partido ultraderechista en alusión a la crisis interna de las filas de Santiago Abascal, al tiempo que ha aludido a las últimas noticias que llegan desde la Comunidad Internacional, como bien es la derrota de Víktor Orbán en las urnas húngaras este domingo, un resultado que ha celebrado sin ambages.
El fundador del think tank ‘Atenea’ ha reprochado así a la actual cúpula de Abascal, especialmente a “los que han llegado nuevos” que estén tratando de “reescribir la historia” del partido, teniendo en cuenta que aún el Comité de Garantías de la formación no ha resuelto su expediente de expulsión, que él mismo adelantó que le habían abierto, tras haber planteado la celebración de un congreso interno para reflexionar precisamente sobre estas discrepancias internas y el consiguiente buen funcionamiento de sus filas.
Sobre esta cuestión, ha reiterado la pertinencia de que Vox celebre este congreso extraordinario para “escuchar” las opiniones de los suyos y entrar en una discusión beneficiosa para “la parte ideológica”, así como abordar el funcionamiento y el estado de “mecanismos de control y contrapesos” en aras de reformular la “actitud” de sus propios miembros, independientemente de los cargos que ocupen.
Espinosa de los Monteros es uno de los nombres fuertes que se suma a la ya amplia lista de otros cargos que han sido purgados de la formación por discrepar de las decisiones y línea que está siguiendo la cúpula nacional. “Javier –Ortega Smith- es una persona que tiene un peso enorme y autoridad para hablar de Vox porque ha sido uno de los fundadores y una de las cosas que me ha impresionado es que ahora haya gente, y no solo los que han llegado nuevos, intenten reescribir la historia”, ha señalado, reiterando al tiempo que, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, fue “fundamental” en la creación de Vox.
Cabe recordar que Ortega Smith, en los últimos meses, fue perdiendo peso considerablemente viendo cómo se le apartaba de sus cargos dentro de la Ejecutiva Nacional o del Congreso, finalmente declinando la situación en su denuncia sobre las sospechas de la financiación y las cuentas del partido.
Sobre la derrota electoral de Orbán
En otro orden de ideas, y teniendo en cuenta el apoyo incondicional que ha venido mostrando Abascal al hasta ahora presidente de Hungría como uno de los grandes referentes de la extrema derecha europea, Espinosa de los Monteros ha celebrado incluso los resultados de las urnas húngaras del pasado domingo electoral.
En este sentido, lo ha tildado de “deseable” al significar “un alejamiento de la esfera” del presidente de Rusia, Vladimir Putin, conocidos los vínculos de Budapest con el Kremlin. Espinosa de los Monteros ha señalado que esta realidad es “una de las cosas más graves que han sucedido en Europa en los últimos años”. Pese a esta postura, sí que ha aplaudido sus “posiciones conservadoras” que fueron “admiradas” por distintos dirigentes políticos españoles y que, en su momento, Orbán llegó a representar “esperanza” en su lucha “contra el comunismo”.
En cuanto a los vínculos de Vox con Orbán, no ha dejado pasar la ocasión de recordar la concesión de un préstamo de nueve millones de euros por parte de una entidad bancaria vinculada al ya ex primer ministro húngaro. Ha señalado, al respecto, que “no es ilegal”, pero no ha descartado la posibilidad de que esta cuantía sea la razón que explique el cambio de Vox de los Conservadores y Reformistas (ECR) del Parlamento Europeo a los Patriotas del húngaro.
Justifica la guerra en Irán
Siguiendo con el foco en la Comunidad Internacional, con el punto situado en la guerra en Irán, Espinosa de los Monteros sí que ha salido en defensa de la ofensiva orquestada por Estados Unidos e Israel, señalando que el país persa representa “una amenaza permanente”, aplaudiendo incluso que el Gobierno de Benjamín Netanyahu realiza, con sus hostilidades continuadas, “una labor de contención del islamismo más radical”, en referencia al yihadismo.
En este sentido, ha señalado que la guerra que acontece actualmente en el corazón de Oriente Próximo “la decide Irán, no Estados Unidos ni Israel” al considerar, según ha reiterado, que es una “amenaza” para Occidente.
Con respecto a la gestión exterior del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, le ha aplaudido por haber asentado “un periodo de esperanza” en Venezuela tras la captura de su presidente, Nicolás Maduro, y abocar a la transición de la mano de Delcy Rodríguez; una incursión que espera que pronto se produzca en Cuba. Así, y en lo que concierne a sus operaciones en Oriente Próximo, sí que ha considerado que Trump ha llevado “la paz a Gaza”, pese a que el pueblo palestino continúa sufriendo las hostilidades de Netanyahu.