Blesa y Aznar en una imagen de 2002 / EFE-Archihvo Blesa y Aznar en una imagen de 2002 / EFE-Archihvo



Para el juez Elpidio José Silva, suspendido por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) e investigado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), este viernes se ha iniciado con un nuevo revés. La Comisión Disciplinaria del CGPJ le ha sancionado por falta grave por sus declaraciones a los medios en relación al caso Blesa, multándole con 1.000 euros. Todo un aviso a navegantes: sancionado, con sus palabras examinadas con lupa y con un procedimiento abierto contra él que podría apartarle de la carrera judicial.

Unos correos claves para entender su actuación
Pero al magistrado se está defendiendo con todo para advertir de que en su investigación contra el expresidente de Caja Madrid estaban saliendo muchas cosas, salpicando de lleno al PP y relacionando la entidad financiera con la trama Gürtel de corrupción. El juez instructor de la querella contra Silva por su actuación durante la investigación del "caso Blesa" le prohibió acceder a más de 8.000 correos electrónicos que había requisado al exbanquero en la sede de la entidad alegando que afectaban a la intimidad. Pero en escrito dirigido al TSJM para recurrir esa decisión, Silva alega que esos correos son esenciales para su defensa ya que reflejan todas las presuntas irregularidades cometidas por Blesa mientras presidió la entidad y que le llevaron a ordenar su encarcelamiento en dos ocasiones.

Pagos a la Gürtel, Aznar mezclado con tráfico de armas…
En el escrito Silva advierte de que en los correos intervenidos a Blesa se hace referencia al abono de facturas por parte de Caja Madrid a la "trama Gürtel", la presunta trama de corrupción en torno al PP. También aparecerían mensajes sobre operaciones de tráfico de armas relativas al expresidente del Gobierno José María Aznar y su yerno, Alejandro Agag, y cuyo centro era el propio Blesa, según han informado a Efe fuentes jurídicas.

Ruptura de los procedimientos de control
El magistrado considera que los emails de Blesa ponen de manifiesto la ruptura de los procedimientos de control en Caja Madrid al hablar de "trampitas" y la estrategia de los imputados en el caso, entre los que figuraban el ex director financiero de la entidad Ildefonso Sánchez Barcoj y el de negocio Matías Amat, para llevar a cabo operaciones irregulares. Básicamente concedían créditos sabiendo que no iban a ser devueltos. El crédito ruinoso a uno de los consejeros de la entidad, a Gerardo Díaz Ferrán, originó las acciones judiciales de Silva.

Comportamiento irreflexivo y de riesgo
También evidencian esos mensajes, según el escrito de Silva, la adquisición de negocios por elevadas cuantías y un comportamiento irreflexivo a la hora de valorar el riesgo de ciertas operaciones, como fue la compra del City National Bank de Florida, sobre la que algunos correos hacen referencia a su precipitación y deslealtad en su gestión bancaria. Pero además, en algunos de los correos se alude, insiste Silva, a actividades relacionadas con el tráfico de influencias y extorsiones que aceptó Blesa y a la búsqueda de apoyos políticos para realizar sus actividades.

El TSJM los prohibió apelando a la “estricta intimidad”
Como el TSJM prohibió el acceso a esos correos apelando a la "estricta intimidad" del exbanquero, Silva recuerda que fue él quien más hizo por garantizar la intimidad del directivo al no haberlos transcrito en sus distintas resoluciones, evitando así que se conociera información delicada. El magistrado también reclama al juez del TSJM Jesús Gavilán que le cite a declarar tras haberse negado en las tres ocasiones anteriores que ha sido citado hasta ahora. Entre otros testigos, reclama la comparecencia de los jueces de la la Audiencia Nacional Fernando Andreu y Javier Gómez Bermúdez, instructores del caso Bankia y de CAM, respectivamente, así como dos peritos de KPMG que elaboraron un informe en el que se hacía referencia a las irregularidades de la concesión del crédito de 26,6 millones a Díaz Ferrán.