En medio de tantas columnas, curiosamente sobre todo desde la derecha, tras el anuncio de que la reforma del aborto se quedará en el cajón hasta nuevo aviso, surge un artículo plagado de elogios al ministro Gallardón desde su círculo más privado. Su suegro, el franquista José Utrera Molina, le defiende con energía como un político de “inmensa valía”, “nobleza”, “humildad”, “con profundo respeto y sentido de la modernidad” y de “gran amor a España”. El exministro de Franco compara la destitución de Gallardón con su salida del gobierno de Franco por, según argumenta, “no ser de este tiempo”. En realidad fue destituido a comienzos de 1975 por Arias Navarro:
“Actué en solitario y en soledad me fui. En una ocasión le dije a Franco que yo sobraba en el Consejo de Ministros”, narra el suegro de Gallardón, que reconoció al dictador entonces que su etapa había terminado: “Resistiré por mi lealtad a su excelencia, pero yo ya no soy de este tiempo”.

La comparación es significativa dado el carácter retrógrado de la reforma del aborto que ha impulsado con persistencia feroz el recién dimitido ministro de Justicia. Utrera Molina va más allá y habla de la "persecución" de que fue objeto durante 30 años. Da a entender que es exactamente lo mismo que le pasa a su yerno, el "noble, leal, amistoso y comprensivo" Alberto, que se mantiene "interpérrito ante las ofensas de sus enemigos".

Gallardón, el político perfecto
Utrera Molina, que sigue defendiendo el franquismo desde tribunas como ABC o Intereconomía, desde donde ha cargado contra leyes como la de la Memoria Histórica, presenta a Gallardón como un político tan perfecto que no resulta creíble: “Impertérrito ante las ofensas de sus enemigos, nunca descompuesto ante las injurias, jamás afectado por rencorosas vicisitudes. Noble, leal, amistodo, comprensivo, jamás contemplé en él ánimo de descalificación de sus adversarios”.

Abogado, a secas
El exministro franquista se muestra “orgulloso de tenerlo próximo” a sus “circunstancias familiares”. Por cierto que en la firma, ABC presenta a Utrera Molina única y exclusivamente como "abogado". La única referencia a sus lazos familiares está en el texto y es más bien sutil: "Me he sentido orgulloso de tenerlo próximo a mí por circunstacias familiares".

Un caballero legionario
“Nunca me decepcionó, pues hasta en sus horas bajas me demostró la nobleza de su humildad; nunca encontré en él cobardes vacilaciones, sino jubilosa entereza. Me consta que él ama a España con dolor, con profundo respeto y sentido de la modernidad”, añade Utrera Molina, que le describe como un “caballero legionario paracaidista”, con una “moral que nunca reblandeció su ánimo”.

Red contra los crímenes franquistas piden juzgar a Utrera Molina 
Utrera Molina ocupó diversos cargos políticos durante la dictadura franquista, entre otros, fue ministro secretario general del Movimiento [Falange] y ministro de Vivienda. Firmó junto al resto de miembros del Consejo de Ministros de 1974, el decreto para la ejecución de la sentencia de Puig Antich, condenado a muerte por un tribunal militar y ejecutado por el régimen franquista tras ser acusado por el asesinato en Barcelona del subinspector de la Brigada Político Social, Francisco Anguas Barragán, muerto en el tiroteo que se desencadenó durante la captura de Puig Antich. Su familia ha acudido a los tribunales en diversas ocasiones asegurando su inocencia y buscando una revisión del caso.

Miembro de la Fundación Franco
En marzo de 2014, una solicitud de imputación de la Red ciudadana contra los crímenes del franquismo (Red Aqua) anunció que pediría la imputación por crímenes de lesa humanidadde Utrera Molina, por firmar la condena a muerte de Puig Antich.

El suegro de Gallardón forma parte actualmente del Fundación Francisco Franco. Fue ministro secretario general del Movimiento y vicepresidente del Consejo Nacional del Movimiento poco antes de la muerte de Franco.