Manuel Lamela, exconsejero de Sanidad de Madrid e imputado desde el pasado 31 de octubre por presuntos delitos de cohecho y prevaricación, tiene en su cartera de clientes a Castilla-La Mancha donde a través de la Fundación Lafer que preside lleva a cabo distintas actividades profesionales. Trabajos que pasan por el asesoramiento sobre la privatización de la sanidad castellano-manchega, mediación en conflictos de intereses entre farmacéuticos y Gobierno de Cospedal, según UGT, o la organización o colaboración en la I Cumbre Internacional del Vino celebrada el pasado mes de octubre en Toledo, justo cinco días antes de que Lamela fuera imputado junto a su sucesor, Juan José Güemes.

Compañero de Cospedal en el Gobierno de Aguirre
Y es que no podemos olvidar que Manuel Lamela, además de que su fundación sea el think tank en materia sanitaria del Partido Popular, como lo prueba la pertenecía a Lafer de los exministros Piqué y Zaplana, entre otros destacados miembros del partido de la gaviota, fue compañero de María Dolores Cospedal en el Gobierno de Madrid presidido por Esperanza Aguirre (diciembre 2004-mayo 2006); ambos comparten su condición de abogados del Estado en excedencia y su recíproca amistad con José Ignacio Echániz, actual valido de la cartera de Sanidad de la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha y antecesor en el cargo que Lamela ocupó hasta 2007, para asumir la Consejería de Transportes de la que la actual secretaria general del PP también fue su titular.

La I Cumbre del Vino
Lamela, no solo sabe de sedaciones y acoso contra el doctor Montes, al que la órbita conservadora acusó de llevar a cabo muertes selectivas en el hospital Severo Ochoa, también parece entender del mundo del vino. De ahí su relación poco clara, poco explicada, con la I Cumbre Internacional del Vino que Cospedal se sacó de la manga para proyectar su deteriorada imagen y que, hoy por hoy, todavía no sabemos cuánto costó y cuánto se pagaron a los participantes de este evento, de un alto nivel, eso sí, pero de escasa repercusión internacional, si bien algunos colaboradores de Lamela en la Fundación Lafer fueron los grandes beneficiados.



La comunicación, para el amigo de Ciudad Real…
Una cumbre con público mayoritariamente castellano-manchego, pero con un alarde desmesurado de equipos técnicos y de comunicación que recayó en las manos, como no podía ser de otra forma, del amigo de Ciudad Real, Luis Navarrete, administrador único de Beta Comunicación, empresario cercano al PP, al que Cospedal concedió en abril de 2013 una campaña publicitaria de 2.359.742 euros para buscar la “inversión y creación de empleo”. Un año después, hay más parados en Castilla-La Mancha y nadie sabe muy bien para qué sirvieron esos dos millones largos de euros.

…Y la publicidad para los amigos de la tele
A raíz de la organización de la Cumbre del Vino, a Cospedal no se le ocurrió otra cosa que montar una nueva campaña de publicidad para la “difusión y promoción del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha, con una cobertura informativa y publicitaria televisiva en el ámbito regional”, dice el contrato de concesión al que ha tenido acceso ELPLURAL.COM (ver documento). Campaña que se repartieron dos televisiones “amigas” por un importe de 240.000 euros (40 millones de pesetas). La Regional (Toledo), con el “converso” Javier Busnadiego a la cabeza, y Popular TV Castilla-La Mancha (Guadalajara), con el magnate del ladrillo José Luis Alguacil como máximo representante.

Una “vasta” experiencia de dos semanas…
Qué La Regional, uno de los canales oficiales de TDT en Castilla-La Mancha, perteneciente a Teletoledo, otrora canal más bonista y barredista que los propios líderes socialistas, sea concesionaria de ese paquete publicitario entra dentro de la legalidad, si bien el amiguismo queda sobradamente demostrado. Sin embargo, no se entiende que el Gobierno de Cospedal conceda a Popular TV Castilla-La Mancha, una televisión regional con apenas 12 días de vida, una campaña publicitaria de 20 millones de pesetas cuando días antes de su emisión, el 3 de octubre del pasado año, no contaba con los derechos de emisión regional, si bien según sus responsables compraron la licencia de TDT de la desaparecida Voz Castilla-La Mancha.

…Pero amplias relaciones en el PP
Lo que está claro es que el dueño de Popular TV, que nada tiene que ver ya con la Conferencia Episcopal, José Luis Alguacil, es un empresario cercano al PP, que colabora estrechamente con el Ayuntamiento que preside el popular Antonio Román, quien concedió a la empresa de Alguacil la gestión del emporio de comunicación creado por este alcalde hace un año, y que incluye un portal de noticias por internet, retransmisión por TV de los plenos y un periódico mensual gratuito que bajo la cabeza “Guadalajara 30 días” enaltece la figura de Román y de su equipo municipal, previo pago, eso sí, de 140.000 euros. Cantidad que en plena crisis se lleva el citado Alguacil, a la que no sabemos si hay que añadir otras partidas para internet y para la televisión. Mientras tanto, Guadalajara, que llegó a tener hace un par de años hasta tres periódicos, es la única provincia de España sin prensa diaria escrita. Y todo gracias a la política de comunicación de María Dolores Cospedal, propiciando el cierre de empresas y persiguiendo a periodistas que no son afines a su ideología.