Objetivo, la comisaria de Interior europea, Cecilia Malmström. El Gobierno, lejos de asumir responsabilidades por los acontecimientos en Ceuta, ha optado por atacar a la representante de la Comisión Europea por sus críticas a la gestión del Ejecutivo español ante la avalancha de inmigrantes. Este lunes, Jorge Fernández Díaz, que se ha reunido con la comisaria, ha dicho que le ha manifestado su contrariedad y ha tildado de “imprudentes” e “inadecuadas” sus palabras. En la misma línea se ha comportado el PP en Bruselas y medios de la derecha que atribuyen la actitud de la comisaria al asesoramiento que recibe la comisaria de un antiguo cargo de Zapatero.

España pide a Bruselas 45 millones de euros
En una rueda de prensa, el ministro del Interior ha dicho que en su reunión con Malmström le pidió una ayuda de 45 millones de euros para hacer frente a la "situación de emergencia" que están viviendo Ceuta y Melilla por la llegada de inmigrantes.

La comisaria manifestó en Twitter su preocupación
Fernández Díaz criticó que la comisaria haya efectuado comentarios en Twitter y otros medios sobre su valoración de la actuación del Gobierno español. La comisaria escribió en su cuenta de Twitter que estaba "muy preocupada" por lo ocurrido en Ceuta y que esperaba explicaciones de España. "Le he manifestado mi contrariedad y la del Gobierno de España”, dijo en la rueda de prensa Fernández Díaz que opina que la comisaria no fue “prudente” ni usó “los cauces adecuados”.

La eurodiputad Becerril también critica a la comisaria
Las palabras del ministro del Interior llegan después de declaraciones de la eurodiputada del PP Teresa Jiménez-Becerril, quien criticó también a la comisaria, además de acusar al PSOE de utilizar el problema de Ceuta como “arma de confrontación” y de querer sacar un “beneficio político”.

Becerril señaló que aunque la comisaria es sueca conoce bien la trágica realidad de las fronteras del sur de Europa y le pidió que “no olvide que nuestros guardias civiles han salvado la vida de muchos inmigrantes”.

El Mundo apunta a la asesoría de una socialista
Este fin de semana, El Mundo  cuestionaba a la comisaria europea (la tildaba de imprudente) y atribuía su reacción al hecho de que tiene como asesora a una dirigente del PSC, Anna Terrón.

“Ahora se comprenden las irreflexivas declaraciones de Malmström, que se ha dejado llevar por la ex eurodiputada. Terrón dirigió la Secretaría de Estado de Inmigración con Zapatero y ya por entonces hacía gala de su ferviente buenismo: era y es conocida por su rechazo a las políticas disuasorias frente a la inmigración ilegal”, se afirmó desde El Mundo.

Contra el excargo de Zapatero
“Denota una gran irresponsabilidad el proceder de la asesora Terrón, que deja claro que es capaz de tensionar las relaciones de Bruselas con España y manchar la imagen de la Guardia Civil por intereses partidistas y rencillas personales. Pero más insensato resulta que la comisaria europea le baila el agua a su asesora”, continuaba el escrito de El Mundo.

El Semanal Digital se hace eco de El Mundo
Este lunes, El Semanal Digital, en la misma línea, señala a Anna Terrón, “socia directora de InStrategies”, que, según afirma este digital, “estaría siendo decisiva a la hora de agitar a la comisaria europea de Inmigración Cecilia Malmström contra el Gobierno”.

La "furia" de la comisaria
Según El Semanal Digital, “la presencia de Terrón, militante del PSC, exdiputada europea y asesora de Malmström, explicaría el porqué de la furia de la comisaria y sus ataques a la política de inmigración española”. En La Moncloa se tiene la sospecha –añade el digital- de que Terrón, como asesora de Malmström, está aprovechando para tomarse la revancha y, de paso, echar una mano a sus correligionarios ante las elecciones europeas”.

El ataque de Marhuenda
El pasado jueves, los ataques llegaban de La Razón. El diario de Francisco Marhuenda   describía a Cecilia Malmström como "una experta en ganarse enemigos" y la tildaba de “entrometida”. En la información cuasi se criticaba a la comisaria por su defensa de colectivos de gais y lesbianas, los derechos de las inmigrantes y las víctimas de la trata de seres humanos.