"Eliminar toda la información de un ordenador hasta hacer que sea completamente irrecuperable no es tarea sencilla. Los hacker más expertos aseguran que no basta con borrar un archivo; hay que hacer un trabajo más concienzudo para que lo que una vez estuvo dentro del ordenador desaparezca para siempre jamás. Un trabajo de profesionales". Así inicia su post en Facebook Elena Valenciano, la vicesecretaria general del PSOE, que hace referencia al tratamiento que está dando el PP al asunto Bárcenas y que titula "Premeditación, alevosía... y nocturnidad". Un tratamiento, dice, que directamente debe calificarse de "caso flagrante de obstrucción a la justicia".

Imagen que acompaña al Post de Elena Valenciano en Facebook Imagen que acompaña al Post de Elena Valenciano en Facebook



"No podían permitir que se comprobara el contenido de los dos ordenadores"
Escribe la dirigente socialista que "Bárcenas tenía dos ordenadores que quedaron en manos del PP. Cuando vieron claro que el extesorero se proponía cantar ante el juez, supieron inmediatamente que éste querría comprobar el contenido de esos dos ordenadores. Sencillamente, no lo podían permitir. Y se aplicaron a la tarea de hacer desaparecer todas las pruebas que pudieran contener".

Señala también Valenciano "lo sospechosamente próximas" que son "las fechas de la destrucción de pruebas" y el momento en que "Bárcenas decidió que había llegado la hora de hablar", por lo que deduce que "la forma de actuar muestra claramente premeditación y alevosía; y ahora hemos sabido que se hizo también con nocturnidad. Lógico, no querían testigos y esperaron a quedarse solos en la sede".

"Alguien lo hizo materialmente, pero alguien ordenó que se hiciera"
Sobre las responsabilidades de quién llevó a cabo la tarea, la líder socialista dice que "no creo que ningún dirigente del PP tenga los conocimientos informáticos que se necesitan para una operación tan compleja", pero al tiempo asegura que mucho menos cree que "un técnico haga una cosa así sin haber recibido órdenes precisas de quien puede dárselas".

Igualmente, escribe que deduce que "aunque ya no sabremos nunca qué había dentro de esos ordenadores (algo muy grave debía ser para que alguien corriera ese riesgo), esta historia no ha terminado. Porque además de financiación ilegal, pagos y cobros en dinero negro y trampas en las elecciones, estamos ante un caso flagrante de obstrucción a la justicia".

Y concluye su post, asegurando que "alguien lo hizo materialmente, pero alguien ordenó que se hiciera. Y la gran pregunta es precisamente esa: ¿Quién dio la orden? El día que eso se sepa, conoceremos mejor el barrizal en el que el PP ha convertido su tratamiento de este escándalo.  Y no lo duden: antes o después, se sabrá".