El economista de la Universidad de Harvard Dani Rodrik ha lanzado un contundente mensaje sobre el rumbo de la economía mundial, el papel de Europa y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el nuevo escenario internacional . En una entrevista concedida a El País, el experto ha destacado que la geopolítica ha pasado a ser el factor determinante en las relaciones globales, relegando a un segundo plano cuestiones económicas tradicionales.

Rodrik ha sostenido que el principal riesgo para la economía mundial ya no proviene de variables como la inflación, el déficit o las burbujas tecnológicas, sino de los conflictos armados. "El principal riesgo para la economía global no es la inflación, no son los déficit públicos de Estados Unidos, el declive del dólar, la posible burbuja en la IA o cualquier asunto que proceda del propio sistema económico: es que sigan cayendo bombas", ha subrayado.En este sentido, ha subrayado que la inestabilidad internacional, marcada por guerras y tensiones geopolíticas, es actualmente la mayor amenaza para el sistema económico global.

El profesor también ha señalado que el mundo se encuentra en plena transición hacia un orden multipolar, en el que las potencias medias adquieren un protagonismo creciente. Países como Canadá, Brasil, India, Alemania o España, según Rodrik, están ganando peso en la toma de decisiones internacionales y tienen una responsabilidad clave en este nuevo equilibrio. "Estamos en medio de una transición hacia un mundo multipolar, en el que las potencias medianas van a desempeñar un papel fundamental. Y no sé si nos damos cuenta de la revolución que eso supone", ha apostillado el experto

En el caso europeo, el economista ha insistido en que la Unión Europea debe replantear su estrategia. A su juicio, Estados Unidos ya no puede considerarse un aliado plenamente fiable, especialmente ante la influencia del presidente Donald Trump y el auge del trumpismo, al que define como una fuente de incertidumbre global. "Y en especial creo que las potencias medias europeas, como Alemania y sí, España, tienen una enorme responsabilidad: Europa es una especie de modelo de referencia para el mundo", ha rezado. En su opinión, España ha sabido defender sus intereses y valores sin someterse a presiones externas.

El economista ha criticado, en cambio, la actitud de otros países europeos, a los que acusa de intentar satisfacer las demandas de Trump sin obtener resultados. Para Rodrik, esta estrategia carece de sentido y debilita la posición de Europa en el escenario global. "La UE tiene que entender que Estados Unidos ya no es un aliado fiable: Trump es el principal riesgo, la primera fuente de incertidumbre e inestabilidad en el mundo. Y el trumpismo obliga a invertir la lógica del proyecto europeo", ha apuntado. 

Un “ejemplo para Europa”

Resulta llamativo que ni siquiera fuera necesario preguntarle directamente por la posición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que el economista expresara una opinión clara sobre su postura, especialmente en relación con su ‘No a la guerra’ y a la utilización de bases militares estadounidenses en territorio español.

Rodrik ha valorado positivamente la actitud del líder español, destacando la firmeza y claridad con la que se ha pronunciado respecto a conflictos como los de Gaza e Irán, así como frente a la política de Donald Trump. "Me parece un acierto la postura del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que se ha pronunciado con tanta claridad, con esa contundencia sobre Gaza, sobre Irán y sobre Trump", ha señalado.

A su juicio, Sánchez se ha convertido en un referente para el resto de Europa. En este sentido, ha lamentado que la Unión Europea no haya mostrado la misma lucidez y haya optado, en su opinión, por una estrategia centrada en contentar a Trump, algo que considera carente de sentido. "Esa sumisión a Trump no tiene ningún sentido", ha afirmado.

El economista también ha advertido de que ceder ante las exigencias del expresidente estadounidense no garantiza una reducción de la tensión. Por el contrario, ha defendido que Europa debería actuar con mayor autonomía, definiendo sus propios intereses y guiándose por sus valores. En este contexto, ha subrayado que España ha adoptado precisamente esa línea, manteniendo una posición firme frente a lo que calificó como presiones externas. "Es inútil pensar que dándole lo que quiere se va a calmar. Europa debería definir con claridad sus objetivos, sus intereses, siempre desde sus valores. Eso es exactamente lo que ha hecho España: plantarse ante las agresiones de Trump", ha concluido.

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