La doble vara de medir en materia migratoria sigue siendo la máxima del Partido Popular (PP). De nuevo, Isabel Díaz Ayuso marcaba el paso el pasado domingo al señalar su oposición a la “islamización de Europa”, un proceso que, a su juicio, considera, “pretende imponer un régimen autocrático paso a paso en todo el continente”.
Fue en un acto de las Nuevas Generaciones del partido (NNGG), que la lideresa regional se pronunciaba “en contra de la islamización de Europa y de España, porque no queremos que se hunda el papel de la mujer”.
“El proyecto de islamización lo que pretende es hacerse con la libertad y el poder en todo occidente, por mucho que haya entre nosotros musulmanes trabajando desde hace mucho tiempo y haciéndolo de manera honrada, el proyecto que subyace a la islamización de Europa es otro (…)”, indicaba.
La lideresa regional apuntaba que este “proyecto de islamización estaba ocurriendo en Reino Unido” y “en tantas ciudades de todo el continente”. “Que se vea lo que sucede en tantos barrios, en Bélgica, en Francia, incluso en España ahora, porque detrás hay un proyecto autoritario, teocrático, que es del que tenemos que prevenirnos porque sí tiene los pasos claros y ha hundido el esplendor y la vida en numerosos lugares”, dictaba.
La responsable regional llamaba “hipócrita” a la izquierda, volviendo al mantra de que “con Irán no dicen una palabra” y “miran para otro lado” porque “ha sido uno de los regímenes teocráticos, islamistas, que han estado sufragando proyectos como por ejemplo el de Pablo Iglesias”.
Nos oponemos a la islamización de Europa, que pretende imponer un régimen autocrático paso a paso en todo el continente. pic.twitter.com/QCvh8QBOnF
— Isabel Díaz Ayuso (@IdiazAyuso) February 8, 2026
Génova calla ante la última ocurrencia de Ayuso
En el momento de publicación de estas líneas, Génova 13 calla con el último exabrupto de la lideresa regional. Preguntados por su opinión sobre ello y acerca de si, a su juicio, existe o no “islamización”, los ‘populares’ no han respondido.
La única respuesta que ha obtenido este periódico ha sido el silencio, tanto de la dirección nacional como del entorno del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
“Mete miedo”
La estrategia de la formación conservadora es cada vez más difusa. El partido ha ido cambiando su discurso con el paso del tiempo, y ahora les cuesta mantener el pulso a la extrema derecha, gran triunfadora de las dos últimas elecciones.
En este sentido, cabe recordar unas declaraciones de Alma Azcurra, número 3 del PP y que, hace unos meses, marcaba el que parecía que iba a ser el tono del debate migratorio adoptado por sus filas.
En una entrevista concedida a La Razón y preguntada directamente por si hay “invasión migratoria” como lo llaman algunos, la también eurodiputada se mostró contundente: “No (estamos ante una invasión musulmana). Hay una máxima que tenemos en el PP: vamos a intentar no colectivizar. Solos el partido de la libertad, humanista. Creemos en el individuo, que es responsable por lo que hace, no por donde nace”.
Si bien añadía que “hay un volumen de inmigración mucho más grande que en ninguna otra época de nuestra historia”, refrendaba que “la utilización de esas palabras solo pretende introducir el miedo a la gente”. “Se está utilizando el miedo como arma política”, aseguraba.
Ha ido subiendo el tono
El PP ha ido subiendo el tono en materia migratoria. Algo que, sin embargo, no es nuevo. Ya pasó en Torre Pacheco (Murcia), cuando centró el discurso en las personas migrantes. Es cierto que el presidente gallego condenó la violencia “con independencia de quien la ejerza” a diferencia de Vox, pero “exigió respeto” a las personas migrantes que residían en España.
A lo largo del último mes, el PP ha optado por endurecer su discurso, probablemente a sabiendas de que los de Santiago Abascal les están comiendo la tostada, como demuestran los comicios de Extremadura y Aragón, donde la extrema derecha ha sido la gran triunfadora (la derecha conservadora ganón, pero son más dependientes si cabe de los ultras).
En materia estrictamente política, los conservadores registraban en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley en la que instaba al Gobierno de España a ejecutar las órdenes de expulsión de extranjeros nacionales de terceros países sin derecho a permanecer en la Unión Europea, para debatirlo en el Pleno de la Cámara Baja.
Dicho de otro modo, se pronunciaba en contra de la regulación de medio millón de migrantes acordada por el Gobierno de coalición. Lo hizo con tal fuerza que planteó llevarlo a Europa.
En concreto, los de Feijóo pedían garantizar la ejecución “efectiva” de las órdenes de expulsión de extranjeros nacionales de terceros países sin derecho a permanecer en el país.
Asimismo, apostaban por instar a cambios legislativos necesarios para expulsar a los extranjeros nacionales de terceros países sin derecho a permanecer en la Unión Europea (UE) que hubieran sido condenados por delitos graves o que incurran en reincidencia dolosa, especialmente frente a los delitos contra la libertad sexual, impidiendo su regreso y residencia en España.
También se refirió al refuerzo de la cooperación judicial con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras autoridades competentes “con el objetivo de reducir los plazos administrativos y judiciales de los procedimientos de expulsión”, y habló de la revisión de acuerdos con países de origen y tránsito ilegal” para asegurar el cumplimiento.