La entrevista de Carlos Herrera a Mariano Rajoy este lunes en Onda Cero no deparó demasiadas sorpresas. Fue un masaje en toda regla en la que el locutor de Onda Cero permitió que el presidente de Gobierno se explayara sin ninguna réplica en el supuesto salvamento económico del país -cuando Rajoy bate récords de endeudamiento año tras año- o que despachara a la ligera la trama Gürtel del PP. Herrera apenas se mostró crítico para afearle a Rajoy el "trazo grueso" con el que el PP está descalificando a Ciudadanos". En las redes sociales el tono de entrega del periodista no se pasó por alto.

 

 

 

 

 

Una buena relación...
Rajoy concedió a Herrera la entrevista desde el Palacio de la Moncloa, la segunda vez que le ofrece esa posibilidad en esta legislatura. De hecho el periodista le ha pedido una exclusiva como la que le dio hace tres años al anunciarle que el Gobierno iba a intervenir en Bankia -la nefasta gestión respecto al rescate de la entidad y las presiones de Bruselas para solicitar un rescate global para el sector financiero elevaron la prima de riesgo de España hacia sus niveles más altos de los últimos años, un detalle que Herrera también tuvo la deferencia de no recordar a su entrevistado-.

... y una oportuna noticia
Deferencia por deferencia, desde el Gobierno también ha tenido guiños hacia el periodista. Justo unas horas antes de la entrevista se filtraba al Confidencial Digital que el Ejecutivo había tratado con la COPE el intento de fichar a Herrera. Incluso aseguraban que el fichaje había sido "impulsado por el equipo de Soraya Sáenz de Santamaría" y que Rajoy había dado el visto bueno tras valorar que Onda Cero, "una radio que consideran ‘amiga’", no quedaría descabezada con la salida de ese periodista. Cuando ya se hablaba de su posible fichaje por la COPE Herrera hizo toda una declaración de intenciones proclamando que era católico y marcaba la X de la Iglesia en la declaración, incluso prescribió a los obispos "mala leche" para sus medios. La mala leche no se ha visto por ningún lado en su entrevista a Rajoy de este lunes, que significativamente ha iniciado el locutor loando lo bueno que estaba ahora el café de Moncloa.