Ir al contenido principal
España

La campaña electoral da el salto a los youtubers y streamers para conectar con el voto joven

Los cuatro principales candidatos a la presidencia del Gobierno acudirán al podcast de Jordi Wild antes de la campaña

R. B.
Foto de Jordi Wild.

Foto de Jordi Wild.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La política busca constantemente nuevas vías para llegar a las nuevas generaciones, que acostumbran a consumir información y contenido lejos de los platós de televisión y de los formatos tradicionales. En plena campaña electoral, los principales líderes políticos amplían su agenda mediática con apariciones en podcasts, canales de YouTube y espacios conducidos por creadores de contenido. Entre ellos, el más sonado ha sido el de Jordi Wild. Primero confirmaron su asistencia Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo, luego lo hizo Ada Colau, y finalmente, tras aparecer en La Revuelta, lo hizo Pedro Sánchez.

La transformación de los hábitos de consumo informativo, especialmente entre las generaciones más jóvenes, requiere adaptación. Las plataformas digitales han cambiado la manera de conocer la actualidad y formarse una opinión sobre los representantes públicos. En este contexto, los youtubers y streamers se han consolidado como intermediarios capaces de reunir comunidades numerosas y suponer un escaparate para llegar a potenciales votantes a los que no se llegaría de otra manera. La campaña electoral ya no se limita, por tanto, a las calles, los mítines y los medios de comunicación tradicionales, sino que también se está empezando a jugar en los canales digitales donde los ciudadanos buscan contenidos adaptados a sus intereses y formas de consumo. El riesgo de sesgo desfavorable existe, sí, pero como también lo existe en los medios de comunicación tradicionales.


Del plató al podcast

La presencia de dirigentes políticos en programas como el de Jordi Wild refleja el interés por ocupar espacios que hasta hace poco quedaban al margen del circuito habitual de las campañas. Estos formatos permiten abordar cuestiones políticas en un ambiente distinto al de una televisión convencional y ofrecen a los invitados más tiempo para desarrollar sus argumentos. Esta dinámica permite a los candidatos mostrar facetas que quedan fuera de sus intervenciones institucionales y explicar sus posiciones sin la presión de los tiempos breves de los informativos. Sin embargo, el formato también entraña riesgos. El tono distendido puede favorecer respuestas espontáneas, pero reduce la capacidad de controlar el desarrollo de la conversación y todo puede volverse incómodo de repente. Además, los candidatos se enfrentan a públicos que no necesariamente comparten sus ideas ni tienen un interés previo por la política. Participar en estos espacios implica salir de los escenarios habituales y aceptar unas reglas comunicativas distintas.

El atractivo de estos canales reside, en buena medida, en la relación que los creadores establecen con sus seguidores. Muchos jóvenes consumen regularmente contenidos de personas con las que comparten intereses, humor o referentes culturales. Esa familiaridad puede facilitar que presten atención a una conversación política que difícilmente buscarían por iniciativa propia, incluso aunque pueda quedarles en las antípodas ideológicas. Para los partidos, la oportunidad va más allá de la audiencia que sigue la emisión en directo o escucha el episodio completo. Las entrevistas pueden transformarse en clips, vídeos breves y publicaciones que circulan por distintas redes sociales, prolongando su alcance y llegando a usuarios ajenos a la comunidad original. El papel de estos creadores, no obstante, difiere del de los periodistas políticos tradicionales, y los candidatos deben adaptarse a estas dinámicas sin perder el control de su mensaje.

El voto joven, un objetivo electoral

La apuesta por estos formatos responde también al interés de los partidos por conectar con un electorado cuyas preocupaciones ocupan un lugar destacado en la agenda política. La vivienda, el acceso al empleo, la educación y las perspectivas económicas son cuestiones especialmente relevantes en el debate sobre el futuro de las nuevas generaciones, y por ello, resulta conveniente acudir a espacios cuyo público es mayoritariamente esta franja. Sin embargo, alcanzar a una audiencia joven no equivale necesariamente a convencerla. Las visualizaciones y las interacciones miden el interés que despierta un contenido, pero no permiten determinar por sí solas su influencia en las decisiones electorales. Una entrevista puede reforzar opiniones previas, despertar curiosidad por un candidato o generar rechazo hacia él.

A su vez, tampoco existe un único perfil de votante joven. Sus preferencias, intereses y hábitos informativos son diversos, por lo que la popularidad de un creador no garantiza que su audiencia responda favorablemente a la presencia de un dirigente político. Al tiempo, otro de los desafíos para los partidos consiste en evitar que el impacto mediático eclipse el debate sobre las propuestas. Una entrevista puede generar conversación por una anécdota, una broma o una respuesta polémica sin que las medidas planteadas por el candidato reciban una atención significativa. La circulación de fragmentos breves acentúa esta dificultad.

Oportunidades y dificultades

Para los dirigentes, el reto es aprovechar la cercanía del formato sin convertir la participación en una operación exclusivamente de imagen ni que salga más a perder que a lo que se puede ganar acudiendo. La espontaneidad puede ayudar a humanizar su figura, aunque también exige capacidad para responder con claridad sobre cuestiones controvertidas y defender sus propuestas fuera de los escenarios habituales.

Esta nueva estrategia refleja, además, una transformación de la comunicación electoral: los partidos ya no dependen únicamente de sus propios canales para difundir mensajes. Una vez publicada la entrevista, son los usuarios quienes seleccionan, comentan y comparten los fragmentos que consideran más relevantes, con una capacidad de difusión que escapa en gran medida al control de las formaciones.

Por qué necesitamos tu apoyo

El 29N se decide mucho. Que te lo cuenten bien.

Entender lo que pasa hoy es esencial para decidir qué futuro queremos.

ElPlural.com no tiene grandes grupos empresariales detrás. Lo que tenemos son lectores. Y en un momento como este, eso lo es todo. Si crees que este periodismo es necesario, hazte socio o socia hoy.

Hazte socio o socia

Puedes cancelar cuando quieras. Gracias por tu apoyo.

 

Comentarios

Solo los socios pueden comentar.

Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.

Hazte socio