Este martes se ha debatido en el Congreso de los Diputados una iniciativa que ha propuesto Vox sobre la prohibición del burka y el niqab en espacios públicos. Àgueda Micó, diputada de Més-Compromis, durante su intervención, ha cargado contra los impulsores de la propuesta y ha definido la medida de los de Santiago Abascal que ha apoyado el PP como un proyecto autoritario.
El debate en el hemiciclo ha surgido tras la iniciativa parlamentaria que han llevado los de Vox, apoyados por el Partido Popular, de vetar el uso de burka o el niqab en espacios públicos. Este proyecto que se esconde bajo una propuesta feminista para defender a las mujeres de la "degradación", simplemente se trata de una clara medida antimigratoria por parte de los de extrema derecha.
En el transcurso del debate, la diputada de Més-Compromis ha aprovechado su intervención para dirigirse a los propulsores de la iniciativa y definirles. Àgueda Micó ha explicado que “cuando un partido comienza a decidir qué identidades son aceptables y cuáles no”, refiriéndose al partido de Abascal, “estamos ante un proyecto autoritario”. Micó, con el objetivo de retratar a los de Vox, ha advertido que el camino que ha tomado la ultraderecha se asemeja a como “comenzó Hitler en Alemania".
Asimismo, la diputada de Compromís también se ha dirigido a la formación popular situándoles como un peligro para las personas migrantes por mostrar su apoyo a la propuesta de la ultraderecha.
La propuesta de prohibir el velo
Las derechas se pusieron de acuerdo para apoyar el proyecto de una nueva ley que prohíba los velos islámicos integrales en espacios públicos. La idea extraída de la agenda antiinmigración del partido de Santiago Abascal ha sido respaldada por el Partido Popular, quienes defienden que es una iniciativa que apuesta por el feminismo de las mujeres islámicas. Pero esta propuesta choca con la resolución que el Tribunal Supremo emitió hace una década después de analizar las consecuencias de vetar el uso del burka y el niqab. El criterio del tribunal dictaminó que esta decisión supondría un riesgo de aislamiento para las mujeres, a las que la tradición musulmana obliga en muchos países a cubrirse con este tipo de prendas.
Los de Vox defienden que el uso de los velos amenaza a los “bienes y derechos” de Occidente. Tal y como está registrado en el texto, la “llegada masiva de inmigrantes procedentes de otros continentes" supone que estos mismos quieran “imponer las costumbres islamistas en el espacio público", y que la tolerancia a sus costumbres lleva a la "progresiva normalización de hábitos como la circulación masiva de personas con el rostro cubierto".
El objetivo de la iniciativa de Vox es "sancionar la utilización" del burka o el niqab "en el espacio público, o en lugares privados con proyección a un espacio o uso público". Además de también penalizar "la acción de obligar a su uso por parte de padres o tutores", pero no lo diferencia del propio uso en el régimen de sanciones, que se aplicarán en base a la 'ley mordaza' en el rango de "grado medio", lo que supone multas de entre 10.401 y 20.200 euros.